Una pareja se casó ‘con el agua al cuello’ dentro de una iglesia inundada por el intenso invierno en Filipinas

No podían esperar: una pareja se casó en una iglesia inundada. Rechazaron la recomendación parroquial de posponer su boda y celebró la ceremonia empapada hasta la cintura.

Matrimonio en iglesia inundada en Filipinas
Leian Lieza Galang y Gilbert Chico celebraron su boda en una iglesia cuyas bancas y pasillos permanecían sumergidos por la inundación derivada de las intensas lluvias. Fotos: Tomadas de redes sociales.

Con medio cuerpo bajo el agua y con la ilusión intacta, Lieza Galang y Golbert Gibo cumplieron con su sueño y se casaron a pesar de que la iglesia donde celebraron su unión se encontraba completamente inundada.

La pareja vivió un duro momento luego de que la iglesia, ubicada en la región de Bulacan, quedara completamente bajo el agua tras las fuertes lluvias que han azotado Filipinas.

Sin embargo, las ganas de cumplir con sus votos de amor y consolidar su casamiento fueron más grandes que la tragedia, tal y como demuestra el video en donde se observa a los novios, al padre y a unos cuantos presentes que no dudaron en darse “un chapuzón” para festejar el nuevo matrimonio.

La novia, Leian Lieza Galang, ingresó al templo con un vestido blanco de hombros descubiertos y un ramo de flores blancas en la mano para dirigirse hacia el altar, donde la aguardaba su prometido, Gilbert Chico, de profesión montador de estructuras metálicas, en el inicio de una ceremonia que estaba planeada inicialmente para diciembre.

Para concretar el ingreso por el pasillo cubierto por la crecida en la localidad de Hagonoy, la cola del traje de la novia debió ser ajustada y acortada con el objetivo de facilitar su desplazamiento por en medio del agua.

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Pero previamente, la pareja, de unos 30 años, tuvo que sortear otro obstáculo: cómo llegar hasta la iglesia ubicada en la provincia de Bulacan, al norte de la capital Manila. Según medios locales, lo hicieron a bordo de un rickshaw con chasis elevado, vehículo que permitió preservar la vestimenta antes de descender en el patio del lugar.

A la celebración asistieron menos de 15 personas, entre quienes se encontraban los padres de la novia y un niño encargado de llevar los anillos, quien avanzó por el pasillo central con el agua a la altura del tórax.

Ante la interrupción del suministro eléctrico en la zona, la administración parroquial de San Juan Bautista debió emplear un altavoz portátil para amplificar el audio.

El párroco local declaró marido y mujer a la pareja en una breve ceremonia, según informó el fotógrafo de bodas Mikko Rey Alfonso.

El obispo y las autoridades del templo habían aconsejado previamente a los novios posponer el enlace debido al ingreso de la crecida proveniente de los ríos ubicados en zonas cercanas. Sin embargo, los contrayentes decidieron mantener la fecha estipulada a pesar de que la iglesia registraba anegamientos parciales desde hacía casi un mes.

A través de la cuenta oficial de Facebook de la parroquia de Saint-Jean-Baptiste en Hagonoy, la organización religiosa difundió el video de la jornada, que circuló rápidamente en las redes sociales.

En las imágenes se observa el avance de la novia por la nave central mientras la cola del vestido flotaba sobre la superficie, así como a los familiares e invitados ubicados de pie sobre las banquetas de madera del templo.

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Al término de su boda, los recién casados explicaron los motivos que los llevaron a no suspender la actividad pautada en el calendario familiar. «Íbamos uniformados. No nos importó que la toga y el abrigo se mojaran», dijo el novio en declaraciones a medios locales.

«Habíamos esperado este día durante mucho tiempo y no queríamos que la lluvia ni las inundaciones nos detuvieran. Tal vez no fue la boda que imaginamos, pero sin duda será un día que jamás olvidaremos», expresaron los recién casados tras dar el sí, para explicar tan insólito momento.

Por su parte, el fotógrafo contratado para la cobertura del evento ratificó la postura adoptada por la pareja frente a las inclemencias del tiempo en el municipio filipino. «Se aman. Nada podía detener su unión», remarcó.

Una temporada de fuerte invierno en Filipinas

Las precipitaciones monzónicas estacionales de agosto, registradas con niveles superiores a los promedios habituales, desencadenaron deslizamientos de tierra e inundaciones repentinas en diversos puntos de la isla de Luzón.

El hecho aparece como un pequeño rayo de luz en Bulacan, donde habitantes han protestado por la falta de mantenimiento contra las inundaciones.

Matrimonio en iglesia inundada en Filipinas
La ceremonia se llevó a cabo en una iglesia cuyas bancas y pasillos permanecían sumergidos por la inundación por las lluvias que afectan desde hace un mes a parte del país asiático. Fotos: Tomadas de redes sociales.

Tan solo las últimas lluvias han dejado un saldo de 33 personas muertas, 19 lesionadas, tres desaparecidas y diversas afectaciones que han golpeado a cerca de 8 millones de personas.

La crisis en Filipinas continúa por las extensas inundaciones. Sin embargo, Lieza y Golbert demuestran que el amor siempre será una pequeña ventana a la esperanza aún en los momentos difíciles, “en la salud y en la enfermedad, en las buenas y en las malas”.

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La acumulación de agua y los daños en la infraestructura vial llevaron a la declaración del estado de calamidad en la provincia de Bulacan.

*Con información de LMNeuquén y Cambio.com