Néstor Lorenzo le pone una sola condición a Falcao para llevarlo al Mundial 2026

​Colombia confirma su ruta final al Mundial con la sombra de Falcao como protagonista.

En el fútbol, como en la vida, hay romances que se resisten a los puntos finales. Colombia, que ya respira el aire de la Copa del Mundo 2026 tras haber sellado su clasificación meses atrás, se enfrenta ahora a un debate que divide al país entre la nostalgia y la renovación: el regreso de Radamel Falcao García.

A sus 40 años, el máximo goleador histórico de la «Tricolor» vuelve a estar en el centro del radar de Néstor Lorenzo.

​Fuentes cercanas al cuerpo técnico han confirmado que existe un diálogo fluido entre el estratega argentino y el delantero samario. La premisa es clara: si Falcao mantiene un estado físico óptimo y continuidad en su club, las puertas del Mundial no están cerradas. No se trata solo de goles, sino de lo que representa su presencia en un vestuario plagado de jóvenes promesas que ven en él a una figura mítica.

El factor jerarquía frente a la juventud

​La Selección de Lorenzo ha demostrado ser un equipo dinámico, liderado por la magia de Luis Díaz y la madurez de James Rodríguez. Sin embargo, la falta de un referente de área con la «malicia» de Falcao ha sido un punto de discusión en los últimos amistosos. Con la confirmación de los duelos de preparación ante potencias como Francia y Croacia para la fecha FIFA de marzo, el nombre del «Tigre» ha vuelto a sonar con una fuerza inusitada.

​»Colombia necesita un líder que sepa manejar la presión de un Mundial. Tenemos un plantel muy joven y Falcao es el manual de conducta de este equipo», mencionan analistas locales. La expectativa es total, pues ver al número 9 en la lista de convocados para la gira europea sería el primer paso de un plan que culminaría en el Estadio Azteca el próximo 17 de junio, día del debut mundialista ante Uzbekistán.

Un cierre de ciclo soñado

​Para Falcao, quien se perdió el Mundial de 2014 por una lesión que paralizó al país y que vivió el de 2018 con un gol liberador ante Polonia, el 2026 representa la oportunidad de un cierre cinematográfico. Aunque las lesiones han sido su sombra constante, su disciplina es incuestionable. Néstor Lorenzo sabe que contar con el samario, aunque sea para disputar los últimos 20 minutos de un partido cerrado, es tener una carta de seguridad mental que pocos equipos poseen.

​Mientras la Liga BetPlay sigue su curso y equipos como Internacional de Bogotá sorprenden en el liderato, el foco nacional no se despega del teléfono de Lorenzo. ¿Habrá espacio para la experiencia extrema en un fútbol que hoy exige velocidad supersónica? La respuesta parece estar en el corazón del técnico, quien prioriza el grupo por encima de las individualidades, pero entiende que hay «ídolos que no se jubilan».

​El camino a la Copa del Mundo ya está trazado, con amistosos confirmados incluso frente a Jordania en junio. La pregunta que hoy desvela al hincha colombiano no es si el equipo jugará bien, sino si el rugido del máximo ídolo volverá a escucharse en el escenario más grande de todos.

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