Un caso de intolerancia sin antecedentes en Boyacá tiene a Jairo Bolívar, el comandante de Bomberos de Ventaquemada luchando por su vida en el Hospital San Rafael de Tunja.

Absurdo y demencial. Esos podrían ser los términos que mejor resumen el hecho registrado la mañana de este lunes festivo, cuando el teniente Jairo Humberto Bolívar Vargas, comandante de Bomberos Ventaquemada, terminó en una Unidad de Cuidados Intensivos y con pronóstico reservado, tras ser víctima de una agresión física en una calle en el centro de Tunja.
Versiones iniciales dan cuenta de que un hombre de 32 años, quien fue capturado por la Policía en flagrancia y responde al nombre de Julián David Torres Corredor, le habría propinado un puño en la cara al reconocido bombero, a la salida del parqueadero en el que acababa de guardar su carro para dirigirse al Colegio Salesiano, donde los esperaban para el ensayo de la banda heráldica de exalumnos a la que pertenece y que se alista para su tradicional participación en el desfile del 20 de Julio en la capital boyacense.
Sin embargo, esta vez parece que Bolívar no podrá acompañar el desfile, pues en vez de llegar al colegio, llegó fue al Hospital San Rafael, pero en una ambulancia que lo tuvo que trasladar de urgencia, luego de que a media cuadra del plantel educativo fuera agredido por un hombre al que minutos antes le habría reclamado que recogiera los excrementos que su perro que llevaba de cabresto, acababa de dejar en el andén.
El hombre, según le reveló una fuente al periódico EL TIEMPO, al parecer se habría molestado, porque el teniente bajó el vidrio de la ventana de su vehículo para llamarle la atención, justo en el momento en que se dirigía a parquear.
Según citó ese medio, Julián David, habría esperado a las afueras del parqueadero y cuando el teniente Bolívar salió, lo habría increpado y le habría dado un golpe que hizo perder el equilibrio al socorrista quien cayó contra el andén causándole afectaciones severas en la cabeza.
Jairo Humberto Bolívar Vargas, al parecer presenta un trauma craneoencefálico severo acompañado de un sangrado en el cerebro que lo tiene al borde de la muerte, a pesar de las cirugías que le han tenido que practicar y que lo mantienen en cuidados intensivos en el Hospital de tercer nivel de la capital boyacense.
“Desde esta tierra rechazamos y condenamos categóricamente los lamentables hechos ocurridos el día de ayer en la ciudad de Tunja, en los que resultó gravemente herido el Subteniente Jairo Humberto Bolivar Vargas, comandante de nuestro Cuerpo De Bomberos de Ventaquemada”, manifestó la mañana de este martes Óscar Montañez Bohórquez, alcalde de Ventaquemada.
Y fue más allá el burgomaestre visiblemente afectado, elevando un llamado a las autoridades competentes para que adelanten una investigación rigurosa, esclarezcan lo sucedido y se haga justicia frente a este lamentable hecho que hoy preocupa a toda la comunidad de esa localidad, en la que el teniente Bolívar prestaba su servicio a diario.
Y es que en Ventaquemada hay conmoción, pues no se explican cómo es que su líder de los bomberos resultó en semejante situación solo por llamarle la atención a un desadaptado y exigen que se haga justicia.
La rabia e impotencia de los amigos y familiares, pero especialmente de personas que como él decidieron este noble oficio en diferentes partes de Boyacá, llegaron anoche hasta el Hospital San Rafael para participar en una velatón en la que rezaron el rosario, cantaron y encomendaron al teniente Bolívar a Dios y los santos, para que lo ayuden a salir con vida de la misión más dura que ha tenido que enfrentar.

Con sus carros y sirenas frente al centro asistencial, varios de los voluntarios del uniforme azul oscuro llamaron la atención de transeúntes, vecinos y desde luego funcionarios y pacientes del San Rafael, como un símbolo de rechazo a lo ocurrido pasadas las 9:30 de la mañana del lunes 13 de julio, en la carrera novena con calle 24, cerca del sector Las Nieves en Tunja.
Otros que protestaron fueron los bomberos de Tunja que a través de un comunicado expresaron en uno de sus apartes: “…reiteramos nuestro rechazo a cualquier acto que atente contra la vida, la integridad y la labor de quienes, con vocación de servicio, compromiso y entrega permanente, trabajan diariamente por la protección y seguridad de la comunidad. Los hombres y mujeres que integran los cuerpos de bomberos merecen respeto, reconocimiento y garantías para el desarrollo de su noble misión”.
Desde el Hospital San Rafael aún no se entrega un parte médico sobre el estado del oficial bomberil, pero personas cercanas aseguran que está muy grave pues la hemorragia ocasionada por el golpe contra el andén le causo graves daños que han generado un deterioro muy agresivo en su organismo.
