Gondava: el viaje a la era de los gigantes que sobrevive en el desierto de Boyacá

Este parque temático, ubicado a pocos minutos de Villa de Leyva, combina réplicas a escala real con herramientas digitales para explicar por qué esta zona fue, hace millones de años, un mar habitado por monstruos.

Familias recorren el área de excavación en Sáchica; el parque combina la aridez natural del paisaje boyacense con herramientas digitales para la divulgación científica.
Familias recorren el área de excavación en Sáchica; el parque combina la aridez natural del paisaje boyacense con herramientas digitales para la divulgación científica. Foto: Archivo Particular

El viento seco de la zona rural de Sáchica, Boyacá, transporta algo más que polvo; transporta historia.

A tan solo 15 minutos del casco urbano de Villa de Leyva, se alza Gondava, el «Gran Valle de los Dinosaurios», un complejo de paleo-aventura que se ha consolidado como el destino predilecto para quienes buscan entender el pasado prehistórico de Colombia sin renunciar a la tecnología del presente.

Un origen entre fósiles y sueños. Fundado en 2009 por el empresario Bernardo Salamanca, el parque no nació por azar. Se asienta sobre terrenos que, durante el periodo Cretácico, formaron parte de un vasto mar interior.

El nombre del lugar rinde homenaje a Gondwana, el antiguo supercontinente del sur. La intención de sus creadores fue clara desde el inicio: transformar el rigor científico de los hallazgos fósiles de la región en una experiencia inmersiva y educativa.

Gigantes en el sendero

El principal atractivo son sus réplicas a escala real. Caminar bajo la sombra de un Brachiosaurus o encontrarse de frente con el imponente Tyrannosaurus Rex permite a los visitantes dimensionar la magnitud de estas especies.

Las figuras fueron construidas con técnicas de ferroescultura y materiales resistentes al clima boyacense, bajo la supervisión de expertos para garantizar su fidelidad anatómica.

Sin embargo, el parque ha dado un salto hacia la modernidad. A lo largo de sus senderos, la señalética tradicional ahora convive con códigos QR.

Estos permiten a los turistas acceder desde sus dispositivos móviles a audios explicativos, datos curiosos y animaciones que complementan la visualización de las esculturas, convirtiendo el celular en un guía paleontológico personal.

Guía para el viajero

Ubicación y cómo llegar: El parque se encuentra en la vía que comunica a Sáchica con Villa de Leyva. En vehículo particular, el trayecto es de unos 15 a 20 minutos desde la Plaza Mayor.

Si viaja en transporte público, puede tomar un taxi desde la terminal de Villa de Leyva (con un costo aproximado de $30.000 COP) o utilizar los servicios de transporte intermunicipal que pasan por la vía principal.

Horarios: Atiende de martes a domingo (y lunes festivos) de 9:30 a. m. a 4:15 p. m.

El ingreso varía según el plan elegido. El combo básico (Velociraptor) ronda los $23.500 COP, mientras que experiencias adicionales como el ingreso al «DinoLab» o recorridos especializados pueden incrementar el valor. Se recomienda verificar promociones para grupos familiares.

Atractivos extra: Además de los senderos, el parque cuenta con zonas de excavación para niños y el «Museo del Tiempo Perdido», una exhibición de fósiles reales que recuerda que, bajo el suelo de Boyacá, aún duermen los secretos de la prehistoria.