Cartas escritas por niños de distintas instituciones educativas llegaron hasta a las zonas rurales del departamento de Boyacá donde permanecen los uniformados.

Lo que no hacen muchos adultos en Colombia por estos días, y menos las redes sociales, lo hizo un grupo de miles de niños con sus cartas de Navidad con las que felicitaron la labor de los soldados de todo el país y los pusieron como sus verdaderos héroes.
“Gracias por ser nuestro héroe de carne y hueso, gracias por soportar el frío, por estar tanto tiempo lejos de tu familia a cambio de protegernos a todos los niños y nuestros padres, por cuidarnos a todos y por arriesgar tu vida permanentemente en una guerra de verdad, guerra que no entiendo por qué tenemos, pero que deja casi que a diario a niños huérfanos y con un dolor insuperable”, textos como este hacen parte de las misivas.
En las montañas de Boyacá, donde el viento parece llevar historias que pocos escuchan, un gesto sencillo abrió un espacio de emoción entre los soldados de la Primera Brigada: hasta allí llegaron comandantes del Ejército para entregarles la tradicional ancheta que les entrega la institución y una carta de un niño al que ellos no conocen, pero para el que son su héroe.
“Esta es una campaña en la que niños de todo el país les agradecen a los soldados, policías, marinos y aviadores por su labor adelantada durante todo el año con mensajes de solidaridad, de agradecimiento y que llenan el corazón de cada uno de los uniformados de las fuerzas armadas de nuestro país para este fin de año”, dijo el coronel Eddy Raúl Cardona Restrepo, comandante de la Primera Brigada del Ejército.
Agregó el oficial que en las cartas venían unos mensajes que realmente tocan las fibras de cualquier uniformado que las lee y que sin duda elevan la moral dela tropa, que además del mensaje escrito vienen ilustradas con unos dibujos pintados por los mismos niños, en los que sorprenden con su creatividad.

Como parte de la campaña nacional del Ministerio de Defensa Nacional El Correo de la Gratitud, cartas escritas por niños de distintas instituciones educativas comenzaron a llegar a las zonas rurales donde permanecen los uniformados, para hacerles sentir el aprecio que les tiene la comunidad desde diferentes partes del país.
Unos de ellos fueron los soldados del Batallón de Alta Montaña N.º 2 General Santos Gutiérrez Prieto, en la Base Militar El Cardón, donde recibieron al sargento Mayor de Comando de la Primera Brigada, quien visitó la unidad para saludar a los soldados y entregar un mensaje de moral y agradecimiento por su labor.
Posteriormente, el suboficial les habló sobre la campaña ‘El Correo de la Gratitud’ y les entregó las cartas enviadas por los estudiantes del Colegio Filadelfia de la ciudad de Tunja: palabras infantiles llenas de agradecimiento, dibujos coloridos y la inocencia propia de quienes creen que todo puede mejorar con un gesto amable.
Cada soldado leyó en voz baja. Entre líneas se asomaba la intención pura de quienes, desde sus salones de clase, quisieron abrazar con letras a quienes cuidan su territorio. Los soldados sonrieron; un brillo inesperado se reflejó en sus ojos. En ese instante, la distancia entre el colegio y la zona rural pareció desaparecer.
De esta manera, informaron desde la Primera Brigada, el Correo de la Gratitud no solo entregó cartas en esta Navidad, sino que sembró compañía. Recordó que, incluso en los lugares más apartados, un mensaje puede convertirse en un puente entre mundos distintos y en un recordatorio del impacto que tiene la labor de cada soldado en las comunidades que confían en su dedicación.