Daniel Ortega declaró el fin de la alternancia en el poder en Nicaragua y adelantó que en ese país: ‘no volverá a haber elecciones’

En su discurso, Daniel Ortega aseguró que no volverán a haber elecciones en Nicaragua y también se dirigió contra Washington por la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

Daniel Ortega, presidente de Nicaragua
Lluvia de críticas al presidente Daniel Ortega, quien ha declarado que su país no volverá a celebrar elecciones. Foto: Jairo Cajina/Archivo particular.

Nicaragua debía celebrar elecciones generales en noviembre, pero las profundas enmiendas constitucionales de Daniel Ortega, que entraron en vigor a inicios de 2025 ampliaron a seis años el período presidencial, por lo que en teoría los próximos comicios serían en noviembre de 2027.

Pero, el presidente Daniel Ortega ha declarado que su país no volverá a celebrar elecciones. El dictador hizo el anuncio durante el discurso que pronunció el domingo por la noche en la capital de Nicaragua, Managua, como parte de la conmemoración de la Revolución Sandinista de 1979, que derrocó a la dictadura de Anastasio Somoza, respaldada por Estados Unidos.

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“Ya quisieran ellos ganar elecciones para hacer reales (ganar dinero) con las escuelas. Pero que se olviden, aquí no volverá a haber elecciones, para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el gobierno, atrapar el poder”, indicó durante un acto en Managua en conmemoración del 47 aniversario de la revolución sandinista.

Ortega, un exguerrillero de 80 años que gobierna desde 2007, anunció que la Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, trabajará para la aprobación de “leyes para que le pongan un muro, un bloque a los golpistas, a los vendepatria”. Y agregó: “por mucha plata que le den los yanquis (EE.UU.), no podrán”.

En reacción a las declaraciones de Ortega, el colectivo Nicaragua Nunca Más, que trabaja desde Costa Rica, denunció que el Gobierno ha despojado a la sociedad civil de todos sus derechos.

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“El Frente Sandinista se ha convertido prácticamente en un partido único, sin oposición real dentro de Nicaragua”, dijo Salvador Marenco, coordinador de la organización. El activista repasó el cierre de más de 5.600 entidades civiles, la cancelación de partidos políticos y el cierre de medios de comunicación.

“Todo esto debería ser parte del juego democrático, que en Nicaragua ya no existe porque no existe el Estado de derecho. Las palabras no terminan solo de sepultar una posibilidad de elecciones en 2027, son además una reafirmación de la impunidad”, apuntó.

En tanto Jhoswel Martínez, presidente de Asociación Intercultural de Derechos Humanos (ASIDEHU), dijo a CNN que “cada día más se afianza la idea de que Nicaragua se está convirtiendo en una Corea del Norte poco a poco, un país aislado, volador de DDHH, con una dinastía familiar instaurada y militarizada”.

“Hay un mensaje claro, no hay forma de que haya un cambio en Nicaragua de forma democrática y pacífica, que él espera morir en el poder y que el FSLN siga adelante gobernando”, agregó.

En enero, cuando se cumplió un año de la reforma que también creó el cargo de “copresidenta” a Rosario Murillo, vicepresidenta y esposa de Ortega, el Departamento de Estado de EE.UU. dijo que la posición fue “inventada” sin mandato ni legitimidad “porque sabe que no puede ganar” en un proceso electoral libre.

Nuevas declaraciones contra EE.UU.

En su discurso, Ortega también se dirigió contra Washington por la captura en enero del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. El líder sandinista acusó a las “fieras diabólicas” de querer “dominar los pueblos para robarles sus riquezas”, y puso como ejemplo la operación militar estadounidense en Caracas.

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“¿Qué hicieron (los EE.UU.) con todo su poderío?, fueron y asaltaron la Casa Presidencial donde estaba Nicolás con su esposa y mataron a sus escoltas, en su mayoría cubanos, y lo llevaron a una prisión en Estados Unidos. Eso es una monstruosidad”, criticó Ortega.

Ortega afirmó también que los políticos “que están al servicio de las potencias son los que les piden a las potencias que hagan lo mismo con Cuba”, que está bajo presión de EE.UU. “Hay cubanos en el exilio que le piden al Gobierno de Estados Unidos que invada militarmente Cuba y se lleven preso al comandante de la revolución, Raúl Castro”, aseguró.

Managua, que sostuvo durante años una troika con Caracas y La Habana, quedó más aislada ante la intervención estadounidense en Venezuela y la campaña económica y política de Washington contra Cuba.

Durante años, Ortega tuvo una relación sin contratiempos con la Casa Blanca y mantuvo un perfil bajo. Además, desde la captura de Maduro, Nicaragua liberó a presos políticos. Pero en ocasiones el presidente rompe el silencio con algunas críticas a Donald Trump. En abril, llamó “desquiciado mental” a Trump por “secuestrar” a Maduro, y amenazar “con desbaratar” a Cuba a través de una operación militar.

La respuesta desde Estados Unidos

Por su parte, el Gobierno de EE.UU. emite periódicamente nuevas sanciones contra funcionarios cercanos a la pareja presidencial e incluso a familiares directos.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, recibió duras críticas de Washington después de afirmar que el país dejará de celebrar elecciones, consolidando la dictadura familiar que ha construido durante décadas.

“La declaración de Daniel Ortega de que bajo la dictadura de su familia Nicaragua nunca volverá a celebrar elecciones deja al descubierto la verdadera naturaleza autoritaria del régimen”, afirmó el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en un comunicado difundido el martes. Y llamó a la comunidad internacional a unir esfuerzos para aislar al liderazgo nicaragüense.

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Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, ha endurecido la política de Washington hacia los gobiernos de izquierda en América Latina, impulsando la salida del poder del presidente venezolano Nicolás Maduro y restringiendo el suministro de petróleo a Cuba. La administración de Donald Trump también ha respaldado públicamente a candidatos presidenciales conservadores en toda la región, mientras la Casa Blanca busca ampliar su influencia política en el hemisferio occidental.

*Con información de CNN