Con el muralismo el Festival Internacional de la Cultura está dejando huella en su versión 52

Zetaquira y Sogamoso, los dos escogidos para la primera jornada de la novena intervención de muralismo que se lidera desde el gobierno departamental, esta vez a partir del FIC.

Una obra de arte monumental para Zetaquira, quedará plasmada mostrando la riqueza del campo, en el marco de esta nueva versión del Festival Internacional de la Cultura. Foto: Prensa FICC.
Una obra de arte monumental para Zetaquira, quedará plasmada mostrando la riqueza del campo, en el marco de esta nueva versión del Festival Internacional de la Cultura. Foto: Prensa FICC.

En esta versión, el Festival cuenta con invitados de talla internacional, como Eleman (España), Ale Poire (México) y Yuda (México); además, con algunos invitados nacionales, como el artista Caucho (Bucaramanga), Maga Solar (Bogotá) y Ancu (Fusagasugá), entre otros.

La primera jornada se vivirá en Zetaquira, del 6 al 17 de octubre, a través de un concurso que contará con la participación de 26 artistas del departamento, seleccionados por convocatoria, quienes, pincelada a pincelada, crearán toda una obra de arte alrededor de la tradición, la identidad y la memoria campesina.

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Será en el marco del Festival Internacional de la Cultura que llega a su versión 52 y que de nuevo rinde tributo al campo (FICC), donde Boyacá vivirá uno de los encuentros de arte urbano más esperados: la Novena Intervención Departamental de Muralismo, que este año se tomará los municipios de Zetaquira y Sogamoso, territorios que se preparan para convertirse en un lienzo a cielo abierto.

“Antes de comenzar a pintar, los artistas harán un reconocimiento etnográfico del lugar, mesas técnicas con la comunidad y se complementará con un proceso formativo que involucra a estudiantes de las instituciones educativas cercanas a los lugares de intervención artística”, explicó Sebastián Mendoza, coordinador de Arte Urbano y Muralismo del FICC.

Y añadió que con una obra de arte monumental para Zetaquira, el Festival dejará plasmada la riqueza del campo, donde todo nace, en un edificio de cinco pisos y un coliseo, que quedarán como legado permanente para los habitantes y visitantes de este bello municipio de la provincia de Lengupá.

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“Sin duda, será una obra que no solo embellecerá el espacio público, sino que también reafirmará el papel del arte urbano como motor de transformación social”, recalcó el funcionario del gobierno de Carlos Andrés Amaya.