La conversación sostenida entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump no constituye un punto de llegada, sino el inicio de una etapa destinada a consolidar unas relaciones bilaterales más sólidas y equilibradas.

Así lo afirmó este jueves la ministra de Relaciones Exteriores, Rosa Yolanda Villavicencio, al referirse al diálogo entre los mandatarios de Colombia y Estados Unidos.
En rueda de prensa, la canciller subrayó que “el trabajo apenas comienza” y destacó la importancia del contacto presidencial en un escenario internacional que calificó como particularmente complejo. “Se dio en un momento marcado por tensiones globales y por un reordenamiento del sistema internacional que no veíamos desde hace décadas”, señaló.
Villavicencio explicó que la política exterior del Gobierno del presidente Gustavo Petro ha estado orientada a actuar “con cabeza fría, con voz propia y con responsabilidad global”, procurando un equilibrio entre la defensa de los intereses nacionales y una relación pragmática con Estados Unidos y otros socios estratégicos. Ese enfoque, dijo, se basa en el diálogo constructivo y en el respeto mutuo, siempre “en pie de igualdad”.
La ministra resaltó que la conversación entre los jefes de Estado fue el resultado de un trabajo sostenido por parte de la Cancillería y de todo el Gobierno colombiano para mantener abiertos los canales diplomáticos con la administración Trump, incluso en los momentos de mayor tensión. “Han sido esfuerzos incesantes para preservar el diálogo y evitar que las diferencias se traduzcan en rupturas”, afirmó.
En ese sentido, detalló que durante el último semestre sostuvo más de seis reuniones con el encargado de negocios de Estados Unidos en Colombia, John McNamara, junto con su equipo de trabajo. Asimismo, destacó la labor del embajador de Colombia en Washington, Daniel García-Peña, y de la misión diplomática en ese país, a quienes atribuyó un papel clave en la reactivación del diálogo bilateral.
De cara a los próximos pasos, Villavicencio indicó que la prioridad de la Cancillería será poner por delante los intereses nacionales, particularmente en asuntos sensibles como la lucha contra las drogas y la seguridad. Según explicó, la estrategia del Gobierno consiste en presentar, con base en evidencia, los resultados de las políticas implementadas y las acciones que han demostrado ser efectivas.
La canciller concluyó con un llamado a la unidad nacional alrededor de la política exterior. “Cuando Colombia habla unida, su voz pesa más y su soberanía se ejerce con mayor legitimidad”, afirmó. Y cerró con un mensaje de confianza: “Colombia va bien”.