A través de la fotografía, habitantes de Tunja, Duitama y Sogamoso podrán ayudar a mapear el Gurrubo, una planta clave para las abejas. La iniciativa es liderada por la UPTC.

En el corazón de Boyacá ha comenzado una cacería científica, pero no se necesitan redes ni microscopios, solo la cámara de un celular.
La Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC), a través de la bióloga Yuri Chantre, ha lanzado una ambiciosa convocatoria de ciencia ciudadana para ubicar al Gurrubo, un arbusto nativo que guarda los secretos de la salud ambiental en Tunja, Duitama y Sogamoso.
El proyecto, respaldado por el semillero de entomología Khepri y el grupo de Sistemática Biológica, busca posicionar a Boyacá en el mapa internacional de la ecología urbana.
«Queremos entender cómo cambian los polinizadores, como las abejas, cuando la planta está en la periferia o en una zona completamente urbanizada», explica Chantre, especialista en Educación Ambiental con experiencia en monitoreo de biodiversidad en países como Surinam.
El Gurrubo no es solo un arbusto de flores lilas y estambres amarillos; es un motor ecológico.
Al ser una planta resistente que crece en suelos pobres y lotes baldíos, se perfila como la herramienta ideal para el ordenamiento territorial sostenible y la creación de corredores biológicos que conecten la naturaleza con el asfalto.

¿Cómo participar? La comunidad puede sumarse identificando este arbusto —que alcanza los dos metros de altura y produce frutos amarillos similares a tomates miniatura—.
Una vez ubicado, el «investigador ciudadano» debe tomar una fotografía, registrar las coordenadas y enviarlas al WhatsApp 3102049227 o a las redes del semillero (@Semillero.Kepri).
Con estos datos, el equipo liderado por la profesora Irina Morales y el biólogo Fredy Alvarado (del IPICYT de México) podrá visitar los puntos para profundizar en un estudio que promete transformar la cara verde de las ciudades boyacenses.