Una repentina avalancha en Nepal y al territorio fronterizo de Tíbet a primera hora de este miércoles ha causado más de 150 muertos y cientos de desaparecidos.

Al menos 150 personas murieron y cientos permanecían desaparecidas o sin contacto este miércoles después de que violentas inundaciones repentinas golpearan ambos lados de la frontera entre Nepal y el Tíbet (China), arrastrando puentes, cortando carreteras y dañando infraestructuras hidroeléctricas. La mayoría de las víctimas se concentra en Nepal, donde se han recuperado 157 cadáveres.
El balance oficial realizado por la Oficina del Primer Ministro nepalí detalla que los cuerpos no han sido identificados, y que se desconoce el paradero de 484 turistas (391 extranjeros y 93 nepalíes), además de 44 miembros del Ejército, 28 policías, 13 efectivos de la Fuerza Armada de Policía y 60 trabajadores de distintos proyectos hidroeléctricos. Las autoridades recopilan información para determinar el alcance definitivo de la tragedia.
Hasta ahora, las autoridades han reportado que entre los desaparecidos hay más de 133 ciudadanos de India, 47 de Estados Unidos, 12 británicos, entre ellos un niño de 13 años, ocho surcoreanos y así hasta totalizar al menos 26 nacionalidades.
La información la suministró la policía, que indicó que las víctimas se registraron en los distritos de Rasuwa, Nuwakot, Dhading y Gorkha, al norte y el oeste de Katmandú, la capital de Nepal.
Desde la Junta Nacional de Turismo de Nepal informaron que la mayoría de los desaparecidos se encontraba en las inmediaciones de Kailash Mansarovar, un monte de la cordillera del Himalaya ubicado en el Tíbet, territorio controlado por China, que es considerado sagrado por hindúes, budistas y otras confesiones religiosas, y donde esta semana está prevista la celebración de un festival.
«La cifra se está actualizando a medida que siguen llegando informes de los operadores turísticos que organizan viajes al Tíbet y participan en las operaciones de rescate», afirmó Hikmat Singh Ayer, director ejecutivo interino de la junta.
El ejército nepalí, entre tanto, señaló que ha rescatado a 144 personas mediante el uso de helicópteros en distintas zonas del país.
«Es difícil evaluar los daños en este momento, pero es posible que tanto los daños como el número de víctimas sean considerables», le dijo a la agencia Efe Rajaram Basnet, portavoz del ejército.
La tragedia también afectó a China. Las autoridades sostienen que un terremoto desató deslizamientos que bloquearon un río, lo que luego derivó en una riada incontrolable.
El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, señaló que los primeros indicios apuntan a que un terremoto registrado por la mañana habría provocado un gran deslizamiento de tierra que bloqueó temporalmente el cauce del río en territorio tibetano, antes de que la acumulación de agua desencadenara la crecida sobre territorio nepalí.
La riada golpeó con especial fuerza el distrito de Rasuwa, en el norte de Nepal, donde la masa de agua alcanzó a primera hora las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, junto a uno de los principales pasos terrestres hacia el Tíbet. El desastre dañó al menos 80 puentes y unos 40 kilómetros de carreteras, además de proyectos hidroeléctricos y otras infraestructuras, lo que dificultó el acceso de los equipos de rescate.
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, hizo un llamado a la unidad, pero también pidió a la población «paciencia». «Quiero asegurarles que no están solos en estos momentos difíciles: el Estado está con ustedes con todos sus medios y recursos», afirmó Shah en un comunicado publicado en las redes sociales.
«Por favor, tengan paciencia. El Gobierno asume toda la responsabilidad por su rescate, atención médica, alimentación y alojamiento. En momentos de una catástrofe como esta, todos debemos permanecer unidos», agregó.

El Gobierno nepalí declaró zona de desastre durante tres meses las áreas afectadas y ordenó movilizar helicópteros militares y privados para las operaciones de búsqueda y rescate, además de proporcionar atención médica gratuita a los heridos y acelerar la restauración de carreteras, electricidad y telecomunicaciones. El Ejército nepalí realiza búsquedas aéreas y rescató ya a 114 personas del distrito de Rasuwa, uno de los más afectados, informó el gobierno.
Un video muestra cómo las inundaciones desbordan el paso fronterizo de Gyirong, entre China y Nepal. Este paso es frecuentado por peregrinos religiosos que se dirigen al monte Kailash o regres.
Se necesitarán semanas para determinar las causas exactas de las inundaciones, pero un equipo de científicos internacionales cree que un enorme trozo de glaciar se desprendió y cayó al valle.
“Lo que resulta difícil de asimilar son los volúmenes descomunales de agua que vemos en estos videos, que son absolutamente horribles”, dijo Daniel Shugar, geólogo de la Universidad de California, que forma parte del grupo.
Su teoría es que un deslizamiento de rocas ocurrió al mismo tiempo que se rompió el glaciar, creando una mezcla de hielo y roca que se movió rápidamente y se precipitó montaña abajo. A medida que caía, también arrastró sedimentos que ya estaban saturados de agua debido a la temporada de monzones, lo que contribuyó a la formación de la enorme pared de agua.
*Con información de DW, CNN y BBC