Así fue el demencial ataque en Cauca que deja 21 muertos y 37 heridos

Uno de los fines de semana más mortales en el departamento en la última década reabrió los debates alrededor de la Paz Total y la situación de seguridad en Colombia.

A las 12:30 del mediodía del sábado, disidencias de Iván Mordisco perpetraron el atentado más mortal que ha vivido el Cauca en la última década: 20 víctimas mortales y 38 heridos. Foto: Archivo particular.
A las 12:30 del mediodía del sábado, disidencias de Iván Mordisco perpetraron el atentado más mortal que ha vivido el Cauca en la última década: 20 víctimas mortales y 38 heridos. Foto: Archivo particular.

En el suelo, un cráter de al menos cinco metros dividió la vía Panamericana. En otro de los videos, alguien gritaba que había que correr porque había otra bomba. Al fondo, alguien respondía que escuchaba disparos.

Los segundos después de la detonación se oyeron gritos de dolor, llantos y muchos pedidos de ayuda. En algún momento, todo quedó en un silencio que fue llenado con preguntas: ¿quién responde? ¿quién cuida a los ciudadanos? ¿por qué atacaron a la población civil?

A las 11:00 de la mañana del pasado sábado, hombres armados de las disidencias de ‘Iván Mordisco’ bloquearon la vía Panamericana a la altura del municipio de Cajibío y una hora y media después, decenas de vehículos estaban represados a lo largo de la carretera: “la encerrona”, dijeron los vecinos del lugar.

A las 12:30 del mediodía, el mismo grupo armado activó un cilindro bomba que habían escondido en la carretera, perpetrando el atentado más mortal que ha vivido el Cauca en la última década: 21 víctimas mortales y 37 heridos.e las 21 víctimas, 15 eran mujeres, 6 eran hombres. Solo se conoce el nombre de doce de ellas: Luz Dari Solarte, Libia Flor, José Ciro Puliche, Tiodomira Salazar, Daniela Valencia, Virgelina Valencia, Andrea Golondrino, Clemencia Valencia, Alirio Medina, Etelvina Valencia y Liliana Valenzuela Valencia.

La número doce resulta ser, además, la 48 líder social que asesinan en Colombia en lo corrido del año: Patricia Mosquera.

«Esta gente no tiene compasión”, dijo uno de los sobrevivientes mientras caminaba por los escombros de la explosión, que quedó grabada gracias a una cámara instalada en uno de los automotores. Allí se observa cómo el concreto voló por los aires y las partes de los carros destrozados impactaron con otros vehículos.

Aunque el ataque en Cajibío fue el más letal, no fue el único. En solo 48 horas, las disidencias de las Farc de ‘Iván Mordisco’ ejecutaron, al menos, 17 atentados. El 25 de abril, en Mercaderes (Cauca), a la 01:15 a. m., se activó un artefacto explosivo improvisado en el sector Pan de Azúcar. En Mercaderes (Cauca) a las 03:15 a. m., se activó un artefacto explosivo contra vehículos tipo chiva.

El nombre de alias Marlon ya había sido puesto sobre la mesa desde 2023, cuando apareció en un video leyendo un panfleto terrorista en donde le pedía al Gobierno avanzar en las conversaciones de la Paz Total. Aquel comunicado lo sostuvo con las manos llenas de sangre, pues sus terroristas acababan de masacrar a seis militares y dejar heridos a otros ocho en la vereda Munchique, del municipio de Buenos Aires, Cauca.

Desde 2022, Marlon ha estado al mando del Frente Jaime Martínez, parte del EMC (comandado por Mordisco), y decidió permanecer allí incluso cuando el grupo criminal se fracturó. Y es que, tras la lectura del panfleto, el EMC se dividió: los de Mordisco, que huyeron a la selva, y los de Calarcá, que se quedaron sentados en las mesas de negociación.

La fidelidad de Marlon a Mordisco lo convirtió en un hombre de confianza. Marlon, como líder del Frente Jaime Martínez, ha protagonizado brutales ofensivas contra la Segunda Marquetalia, el ELN, la Fuerza Pública y cualquiera que amenace su territorio, el cual es estratégico para el cultivo de coca y su transformación en cocaína. Dirige extorsiones, secuestros y un severo control social en las poblaciones, intimidando a los líderes sociales que no aceptan sus mandamientos, de acuerdo con fuentes militares.

Desde 2023, el Gobierno Nacional ha ido aumentando la recompensa por su captura: $70 millones, $100 millones y hasta $1.000 millones para finales de 2024, pero hasta ahora ningún dato ha servido para ubicarlo. Ahora, con la nueva ola de atentados, la recompensa por él subió a $5.000 millones, la misma que reposa sobre la cabeza de Mordisco.

Las recompensas suben, desde el Gobierno suspenden diálogos con Calarcá, en su momento excluyeron a Mordisco, los bombardeos se realizan, pero, en la práctica, los resultados positivos no aparecen. Inevitablemente, el debate sobre el proceso de Paz Total ha regresado a la palestra.

Alejo Vargas, director del Centro de Pensamiento y Seguimiento a los Diálogos de Paz de la Universidad Nacional, analiza la situación de la siguiente manera: “Aunque la intención de la Paz Total era loable, careció de metodología y preparación. Se intentó mostrar resultados rápidamente, pero estos procesos no funcionan así. Yo estuve cerca de las negociaciones de La Habana (…) lo que uno observa en ese tipo de procesos es un alto nivel de preparación. En este caso no fue así. Hubo improvisación, y eso explica por qué no ha producido —ni producirá— resultados”.

Y es que no se trata solo de mesas fallidas y cifras de asesinados. Las víctimas tienen nombre, sus familias piden justicia y, mientras tanto, los grupos armados siguen creciendo. Las disidencias de alias Calarcá, por ejemplo, crecieron 111% pese a estar en negociaciones. Por otro lado, establecer siquiera un diálogo con las disidencias de Mordisco ha sido imposible.

*Con información de El Colombiano