Este lunes 6 de abril, la cápsula Orion alcanza su punto más cercano al satélite natural. La NASA, en una alianza inédita con plataformas como Netflix, lleva las imágenes del sobrevuelo de Artemis II a millones de hogares.

Cincuenta y cuatro años después de que la última bota humana abandonara el polvo lunar, la humanidad ha regresado a las inmediaciones de nuestro satélite natural.
Este lunes 6 de abril, la misión Artemis II de la NASA protagoniza uno de los hitos más esperados de la década: el sobrevuelo tripulado de la nave Orion, que llevará a cuatro astronautas a una distancia récord de la Tierra, en un evento que está siendo transmitido en vivo para todo el planeta.
Desde las primeras horas de la tarde, la agencia espacial estadounidense inició una cobertura sin precedentes. A diferencia de las misiones del siglo pasado, esta vez la tecnología permite un despliegue multiplataforma.
Según reportó el portal especializado SpacePolicyOnline y confirmó la propia NASA, la señal oficial no solo está disponible en sus canales tradicionales y NASA+, sino que ha llegado a servicios de streaming masivos como Netflix, Disney+ y Amazon Prime, permitiendo que la audiencia global siga el minuto a minuto de la travesía.
Un récord de distancia y el silencio en la cara oculta
La jornada de este lunes está marcada por momentos de alta tensión y asombro científico. Pasadas las 2:00 p. m. (hora colombiana), la tripulación —conformada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen— superó el récord histórico de distancia para una nave tripulada, establecido por la accidentada misión Apolo 13 en 1970, al alejarse más de 400.000 kilómetros de nuestro hogar.
Sin embargo, el punto culminante ocurre durante la noche. De acuerdo con el cronograma de la misión, se espera que la Orion realice su máximo acercamiento a la superficie lunar hacia las 7:00 p. m. (EDT). Uno de los momentos más críticos de la transmisión será el paso por la cara oculta de la Luna.
«Durante aproximadamente 40 minutos, entraremos en un silencio de radio absoluto mientras la nave orbita por detrás del satélite. Es un recordatorio de la inmensidad y los desafíos del espacio profundo», explicaron fuentes del Centro Espacial Johnson en Houston.
Ciencia en tiempo real
La transmisión ha incluido imágenes de alta definición capturadas por las cámaras situadas en los extremos de los paneles solares de la nave, permitiendo ver la curvatura lunar con una nitidez nunca antes vista por el ojo humano en directo.
Los astronautas también han realizado comentarios en vivo sobre la geología de los cráteres y la preparación de los sistemas para el viaje de retorno.
Este sobrevuelo no solo busca la espectacularidad visual; es la prueba de fuego para los sistemas de soporte vital y navegación que, en la próxima misión Artemis III, permitirán que una mujer y un hombre vuelvan a pisar el suelo lunar.
Por ahora, el mundo observa expectante cómo, este lunes, la Luna ha dejado de ser un punto lejano para convertirse, de nuevo, en el próximo destino de la civilización.