Tigo asume el control de Movistar, este es el futuro de sus planes, facturas y tarjetas SIM

Tras el cierre de la transacción entre Millicom y Telefónica, la nueva realidad de las telecomunicaciones en Colombia genera dudas entre los abonados. Expertos y directivos aclaran cómo será el proceso de transición.

La fisonomía de las telecomunicaciones en Colombia acaba de transformarse de manera definitiva. Con el reciente traspaso del control operativo y administrativo de Movistar a manos de Tigo (Millicom), se consolida un nuevo gigante que suma más de 35 millones de usuarios. Ante la magnitud del movimiento, la pregunta que ronda en los hogares y empresas es una sola: ¿qué pasará con el servicio contratado?

La respuesta, por ahora, es de absoluta continuidad. Según fuentes de la compañía y el marco regulatorio establecido, los usuarios de Movistar no enfrentarán cambios traumáticos en el corto plazo. Aquí resolvemos las dudas más frecuentes bajo el rigor de la nueva administración.

Sin cambios en contratos ni SIM, es el primer mensaje de tranquilidad para los clientes, no es necesario cambiar la tarjeta SIM. Los servicios de telefonía móvil seguirán operando bajo la red compartida (RAN) que ambas empresas ya venían integrando desde el año pasado.

De igual forma, los planes de datos, minutos y contratos de fibra óptica vigentes se mantienen bajo las mismas condiciones económicas y técnicas. Los ciclos de facturación no sufrirán alteraciones y los puntos de recaudo seguirán siendo los mismos canales habituales.

¿Desaparece la marca Movistar?

Aunque el control ya es de Tigo, la marca Movistar no desaparecerá de la noche a la mañana. El proceso contempla una transición gradual en la que ambas insignias convivirán en el mercado.

En el mediano plazo, se espera una unificación de la oferta comercial, pero cualquier cambio de marca deberá ser notificado a los usuarios con antelación, garantizando su derecho a la libre elección de operador.

El impacto en la región

Para departamentos como Boyacá, esta fusión promete una mejora en la estabilidad de la red. La unión de las frecuencias de espectro y la infraestructura de torres permitirá una cobertura más robusta en zonas rurales y cascos urbanos donde antes la señal de alguno de los dos operadores era deficiente.

La lupa de la SIC. Es importante recordar que la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) mantiene una vigilancia estricta sobre esta integración. Entre los condicionamientos impuestos figura la obligación de no realizar cobros injustificados por la «migración» de sistemas y mantener la calidad del servicio al cliente, que ahora deberá responder por una base de usuarios significativamente mayor.

Con este movimiento, el mercado colombiano queda dividido en dos grandes bloques de peso similar —Claro y la nueva Tigo-Movistar—, lo que, en teoría, debería dinamizar la competencia en precios y despliegue de tecnología 5G.