Soldado israelí destruye a martillazos una imagen de Cristo en Líbano y provoca la condena de Netanyahu

La fotografía, difundida en redes sociales y autenticada por las Fuerzas de Defensa de Israel, muestra al uniformado golpeando el rostro de la escultura en una aldea cristiana del sur libanés. El primer ministro prometió «medidas severas».

La fotografía, en la que se ve al soldado con un hacha o mazo sobre la estatua de Jesús crucificado derribada en la aldea de Debel, circuló ampliamente el domingo 19 de abril antes de ser autenticada por el ejército israelí. Conflicto en Oriente Medio Israel Líbano

Una imagen sacudió este lunes la opinión pública internacional y llegó hasta el despacho del primer ministro israelí: un soldado de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) golpeando con un mazo el rostro de una estatua de Jesucristo crucificado, derribada del mástil de una iglesia en la aldea cristiana de Debel, en el sur del Líbano, a apenas seis kilómetros de la frontera con Israel.

La fotografía, que circuló masivamente en redes sociales el domingo y fue autenticada por el ejército israelí tras una verificación inicial, mostró la figura invertida en el suelo, fuera del templo, mientras el uniformado la golpeaba. El incidente fue catalogado de inmediato como una profanación religiosa y desató una ola de indignación que cruzó fronteras.

«Ayer, al igual que la inmensa mayoría de los israelíes, me quedé consternado y entristecido al enterarme de que un soldado de las FDI dañó un ícono religioso católico en el sur del Líbano.»— Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, en X

Netanyahu, en un tono inusualmente contrito para un mandatario que ha defendido con firmeza cada operación militar de su gobierno, aseguró condenar el acto «en los términos más enérgicos» y anunció que las autoridades militares han abierto una investigación penal contra el responsable, quien enfrentará «medidas disciplinarias severas». También lamentó el daño causado «a los creyentes en el Líbano y en todo el mundo».

El ejército reconoce la gravedad

Las FDI emitieron un comunicado en el que subrayaron que «la conducta del soldado es totalmente incompatible con los valores que se esperan de sus tropas», calificando el episodio con «gran severidad». El ejército compartió la publicación original del periodista palestino Younis Tirawi, quien había difundido la imagen en X, lo que contribuyó a darle mayor visibilidad al caso.

Por su parte, la Asamblea de Ordinarios Católicos de Tierra Santa (ACOHL) exigió «una acción disciplinaria inmediata y determinante», y definió el acto como «una grave afrenta contra la fe cristiana». El organismo también señaló que el incidente se suma a otros episodios reportados de profanación de símbolos religiosos por soldados israelíes en la región durante el conflicto.

Controversia diplomática y contexto bélico

El suceso rápidamente escaló al plano diplomático. En X se produjo un acalorado intercambio entre el Gobierno israelí y el viceprimer ministro polaco, Radosław Sikorski, quien si bien reconoció la rapidez con que el canciller israelí Gideon Sa’ar ofreció disculpas, señaló que Israel «debería aprender del incidente» y apuntó a los graves cuestionamientos sobre la conducta de las FDI en Gaza y Líbano.

Netanyahu, por su parte, aprovechó la oportunidad para reiterar «los valores judíos de tolerancia y respeto mutuo» hacia todas las religiones, aunque no hizo referencia alguna a los reportes sobre daños a iglesias palestinas en Gaza, entre ellos la destrucción de la iglesia católica romana de San Georgios en Yaroun, construida en 1923, durante la ofensiva israelí de 2024.

El conflicto en el sur del Líbano, desatado tras la entrada de Hezbolá a la guerra en apoyo de Irán, dejó cerca de 2.300 muertos y más de un millón de desplazados antes de que entrara en vigor un alto el fuego. Israel perdió 15 soldados en esa campaña. Debel, la aldea donde ocurrió la profanación, es una comunidad de tradición cristiana que históricamente ha mantenido vínculos con ambas partes del conflicto regional.