Radiografía del sector lechero en Boyacá; alta producción, pero con retos en transformación

Un reciente diagnóstico de la Secretaría de Agricultura departamental confirma la vocación lechera de la región, que acopia más de 150.000 litros diarios, pero pone el foco en la urgente necesidad de tecnificación y valor agregado.

Aunque el acopio diario supera los 150.000 litros, más de la mitad de las organizaciones de productores en Boyacá aún carece de infraestructura de enfriamiento adecuada. Foto: Tuiteros Boyacá
Aunque el acopio diario supera los 150.000 litros, más de la mitad de las organizaciones de productores en Boyacá aún carece de infraestructura de enfriamiento adecuada. Foto: Tuiteros Boyacá

El sector lácteo de Boyacá se reafirma como uno de los motores económicos más vitales del departamento, aunque enfrenta desafíos estructurales que limitan su competitividad plena. Así se desprende de la más reciente caracterización de las organizaciones de productores de leche (vigencia 2025), presentada por la Secretaría de Agricultura de la Gobernación.

El informe revela un panorama de contrastes: por un lado, una capacidad de acopio robusta y una base social amplia; por el otro, brechas significativas en infraestructura de frío y transformación industrial.

Las cifras del acopio. El diagnóstico abarcó a 100 organizaciones que agrupan a 4.825 productores, de los cuales 3.864 se mantienen activos. En conjunto, estas asociaciones logran un acopio diario aproximado de 152.128 litros de leche, una cifra que demuestra el músculo productivo de la región.

El mapa lechero del departamento lo lidera la provincia de Sugamuxi, con una producción de 59.000 litros diarios, seguida por las provincias de Centro (25.000), Occidente (24.000) y Tundama (18.000). Estos cuatro territorios concentran el grueso de la oferta departamental.

Detrás de cada litro de leche hay una historia que empezó en el campo, con todo el amor del mundo.

La asignatura pendiente: infraestructura y valor agregado. Si bien el 68 % de las organizaciones ya comercializa su producción de manera formal —un indicador positivo de legalidad—, el estudio pone el dedo en la llaga sobre las debilidades técnicas. Actualmente, solo 41 organizaciones cuentan con tanques de enfriamiento. Esto significa que más de la mitad de las asociaciones carece de este activo estratégico, fundamental para garantizar la calidad bacteriológica de la leche y negociar mejores precios en el mercado.

A esto se suma el bajo índice de transformación. Apenas el 16 % de las organizaciones procesa la leche para convertirla en derivados como quesos tradicionales o yogur, y la mayoría lo hace enfocada exclusivamente en el mercado local. El informe subraya que muchas de estas iniciativas aún carecen de registro sanitario o no han adoptado la marca territorial «Soy Boyacá», lo que restringe sus posibilidades de expansión a grandes superficies o mercados nacionales.

Hacia una política de competitividad

La Secretaría de Agricultura ha señalado que estos hallazgos no son solo estadísticos, sino una hoja de ruta. Los resultados de la caracterización permitirán direccionar la inversión pública hacia donde más se necesita: infraestructura de frío, asistencia técnica y, crucialmente, el fomento de la agroindustria para que la leche boyacense deje de ser solo materia prima y se convierta en un producto con valor agregado.

El reto para el 2026 será cerrar esa brecha del 32 % de organizaciones que aún requieren fortalecimiento comercial y dotar al campo de la tecnología necesaria para que la productividad se traduzca en rentabilidad real para el campesino.