El fenómeno astronómico teñirá el satélite de rojo durante la madrugada del martes. En Boyacá y el centro del país, la Luna se ocultará mientras alcanza su fase de totalidad.

Los amantes de la astronomía en Colombia tienen una cita imperdible con el cielo en las primeras horas de este martes 3 de marzo. El primer eclipse lunar total del año, popularmente llamado «Luna de sangre», cruzará el firmamento nacional, ofreciendo un espectáculo natural que combina la sombra terrestre con la refracción de la luz solar.
Desde la madrugada, los observadores podrán notar cambios en el disco lunar. Según los expertos del Planetario de Bogotá y la Red de Astronomía de Colombia, el evento comenzará formalmente a las 3:44 a. m. con la fase penumbral.
Sin embargo, el momento de mayor interés iniciará a las 4:50 a. m., cuando la sombra oscura de la Tierra (umbra) empiece a cubrir la superficie del satélite.
El reto de la visibilidad en Boyacá
En departamentos como Boyacá, conocidos por sus cielos limpios en municipios como Villa de Leyva y la provincia de Sugamuxi, la expectativa es alta. No obstante, los expertos advierten que para los colombianos será una carrera contra el reloj y el sol.
«La fase de totalidad, donde la Luna adquiere ese color rojizo característico, empezará a las 6:04 a. m.», explica el calendario astronómico.
Para ese momento, la Luna estará muy cerca del horizonte hacia el oeste, mientras que por el este los primeros rayos del sol comenzarán a iluminar el cielo. Se recomienda buscar lugares altos o con el horizonte occidental completamente despejado de edificios o montañas.
¿Por qué se pone roja?
Este fenómeno ocurre cuando la Tierra se interpone exactamente entre el Sol y la Luna.
La atmósfera terrestre actúa como un lente que filtra la luz azul y deja pasar solo los tonos rojos y naranjas, proyectándolos sobre la superficie lunar.
A diferencia de los eclipses solares, este evento puede observarse a simple vista sin ningún tipo de protección ocular.
Se recomienda el uso de binoculares para apreciar mejor la transición de las sombras y, sobre todo, abrigarse bien si decide salir a observar desde las frías tierras boyacenses.
Si el clima lo permite, el próximo evento de estas características en territorio colombiano no ocurrirá sino hasta finales de 2028.