El exalcalde de Cómbita vuelve a intentarlo, en esta oportunidad en la misma lista con Héctor David Chaparro y otros cuatro liberales.

Trabajo, equipo, aceptación, experiencia y votos, eso es lo que está asegurando el equipo del partido Liberal con la llegada de Oscar Leonardo Ávila Romero a integrar la lista que escribirán para la Cámara de Representantes.
De esta manera el Partido Liberal refuerza su lista y buscará no solo retener la credencial de Héctor David Chaparro, sino incluso, alcanzar una segunda curul con la lista en la que además de estos dos aspirantes estará la médica y exalcaldesa del municipio de Jenesano Nubia Jaqueline Castro, al igual que Nicolás Urbano, joven revelación del occidente de Boyacá y otras dos figuras que serán anunciadas en las próximas horas.
“Contamos con la estructura y equipo para disputar la curul liberal. En mi primera aspiración al Congreso, obtuve alrededor de 12.000 votos y hoy con mayor estructura y experiencia sumamos el apoyo del diputado Liberal Dairo Herrera, quien obtuvo en las pasadas elecciones la mayor votación del partido con más de 16.000 votos”, aseguró Ávila.
¿Quién es Leonardo Ávila?
Médico veterinario y zootecnista de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, con una especialización en Producción Animal, además es administrador público del Politécnico Grancolombiano y magíster en Gestión Pública de la Universidad de Los Andes.
Nació en la vereda El Carmen, del municipio de Cómbita, es el menor de los tres hijos (tiene dos hermanas) de don Leovigildo Ávila y la señora Hilda María Romero. Cursó su primaria en la escuela de la vereda El Carmen y su bachillerato en el colegio Río e Piedras de Tuta.

A los 19 años se convirtió en el concejal más joven del municipio de Cómbita (2008-2011) y años después regresó como alcalde (2016-2019), liderando una gestión cercana a la gente y enfocada en resultados para el campo.
“Campesino de origen, criado entre fincas y animales, conoce de primera mano las necesidades y sueños del sector rural”, así se define.
Ha trabajado tanto en el sector público como en el privado, siempre -según él- “con un norte claro: mejorar la calidad de vida de las familias campesinas, fortalecer la producción agropecuaria sostenible y defender el medio ambiente”.
Y añadió que es un apasionado por la naturaleza, comprometido con el desarrollo rural digno y preparado desde la parte académica y con la experiencia para representar y gestionar con eficiencia los intereses del campo boyacense y colombiano.