Higiene digital: el reto de criar niños en la era de la inteligencia artificial IA

El uso problemático de redes sociales en adolescentes subió al 11% en el último año. Expertos explican cómo establecer límites sin que parezcan un castigo.

Expertos recomiendan que el uso de dispositivos en menores de tres años sea supervisado y con propósitos educativos, evitando que la tecnología reemplace el juego físico.
Expertos recomiendan que el uso de dispositivos en menores de tres años sea supervisado y con propósitos educativos, evitando que la tecnología reemplace el juego físico. Foto: Generada con IA

En un entorno donde las pantallas y la inteligencia artificial son el paisaje cotidiano de la infancia, la preocupación de los padres ya no es solo qué ven sus hijos, sino cuánto tiempo pasan frente a los dispositivos. Según un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el uso problemático de redes sociales en adolescentes pasó del 7 % en 2018 al 11 % en 2022, siendo las niñas las más afectadas.

Ante este panorama, la iniciativa Digipadres de ESET advierte que la clave no está en la prohibición, sino en la «higiene digital». Se trata de un conjunto de hábitos que permiten a los menores mantener el equilibrio y el control de su vida en línea.

Menos es más: la regla de los 50 minutos

Para Camilo Gutiérrez Amaya, jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica, la estructura es vital, especialmente en los primeros años. «Para los más pequeños, el tiempo frente a la pantalla debe limitarse a momentos breves y con un propósito, como videollamadas familiares, no superando los 50 minutos al día», explica el experto.

La Academia Americana de Pediatría respalda esta visión: reducir el tiempo de exposición —en lugar de eliminarlo radicalmente— mejora el bienestar de los menores de manera más consistente.

El ejemplo empieza en casa

Uno de los puntos más críticos que destacan los expertos es el rol de los adultos. «Los niños imitan lo que ven. Si los padres navegan en la mesa o responden mensajes durante el tiempo en familia, los niños aprenden que ese comportamiento es la norma», señala Luis Lubeck, mentor educativo de la ONG Argentina Cibersegura.

Para construir un uso consciente, ESET propone cuatro pilares fundamentales:

  • Conciencia digital: Enseñar a usar la tecnología con un fin específico y no de forma pasiva.
  • Ejemplo parental: Los hábitos de los padres son el espejo de los hijos.
  • Equilibrio: Fomentar descansos activos y experiencias fuera de la red.
  • Desintoxicación consentida: El alejamiento de las pantallas debe ser una oportunidad de reflexión, no una sanción.

¿Cuándo empezar a hablar de seguridad?

La recomendación de los especialistas es iniciar el diálogo sobre seguridad digital de forma temprana, incluso desde los dos o tres años.

Una herramienta útil es el Acuerdo Familiar Digital, un documento visible para todos los integrantes de la casa donde se pactan reglas de uso que incluyan tiempos, lugares permitidos y momentos de desconexión total para fomentar la creatividad y el contacto físico.