Gobierno departamental despliega maquinaria para habilitar vías en ocho municipios

La Unidad Departamental de Gestión del Riesgo atiende puntos críticos afectados por las intensas lluvias. Vías secundarias y zonas rurales, las más golpeadas.

La fuerte temporada de lluvias que azota al centro del país no da tregua en el departamento de Boyacá. Ante el incremento de las remociones en masa y el bloqueo de corredores estratégicos, el Gobierno departamental, a través de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UAEGRD), activó un plan de choque con maquinaria amarilla para recuperar la movilidad en ocho municipios.

Durante la última semana, el equipo técnico y operativo se desplazó a puntos críticos donde los deslizamientos amenazaban no solo la conectividad terrestre, sino también la estabilidad de zonas cercanas a fuentes hídricas.

Según informó la administración departamental, la intervención incluye el uso de excavadoras de oruga, motoniveladoras y volquetas para remover sedimentos y estabilizar taludes.

Frentes de trabajo y zonas críticas

La atención se ha concentrado en municipios donde la saturación de los suelos ha generado cierres totales o parciales en vías veredales y departamentales. Entre las intervenciones más relevantes se encuentran:

Provincia de Gutiérrez: En La Uvita (vereda Cusagüí), Guacamayas (quebrada Surcabasiga) y Covarachía (vereda Nogontova), donde las lluvias han impactado la infraestructura local.

Se adelantan labores de despeje en las vías Campohermoso – Macanal y Otanche – Quípama, rutas vitales para el comercio y el transporte de pasajeros.

En el municipio de Iza, las labores se centran en el cauce del río para prevenir posibles desbordamientos.

«Mantenemos contacto directo con los alcaldes y los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo para articular una respuesta inmediata», señaló la UAEGRD, subrayando que la prioridad es salvaguardar la vida de las comunidades rurales.

El llamado a la prevención

A pesar del despliegue operativo, las autoridades lanzaron una alerta a las administraciones locales para que mantengan activas sus rutas de atención primaria. La saturación hídrica en las montañas de Boyacá sugiere que el riesgo de nuevos deslizamientos sigue siendo alto.

Finalmente, la Unidad recordó a los boyacenses la importancia de reportar cualquier grieta en terrenos o cambios en el color de las fuentes hídricas, mientras el personal especializado continúa en terreno para garantizar que las emergencias sean atendidas de manera oportuna.