El líder del régimen venezolano fue trasladado a Nueva York para el inicio del juicio donde se declaró no culpable.

Así, se formularon cuatro cargos contra Maduro: el primero es narcoterrorismo; el segundo, conspiración para importar cocaína a los Estados Unidos; el tercero, posesión de armas y mecanismos de destrucción, y el cuarto, conspiración para la posesión de ese tipo de armas.
Como sustento, la Fiscalía hace un recuento detallado de hechos que, según el indictment, ocurrieron entre 1999 y 2025.
Tres días después de su captura en Caracas, Nicolás Maduro compareció este lunes ante un juez federal en Nueva York y allí no solo se declaró inocente, sino que aseguró ser aún el presidente de Venezuela y un preso político.
El líder del régimen venezolano llegó al tribunal de Manhattan junto a su esposa, Cilia Flores, para su primera audiencia, este mediodía hora local, donde el juez le notificó formalmente los cargos que pesan en su contra y definió los primeros pasos del proceso judicial.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, Maduro enfrenta acusaciones vinculadas al narcotráfico y al terrorismo.
Washington lo señala como presunto jefe de una red criminal conocida como el Cartel de los Soles, por cuya captura ofrecía una recompensa de 50 millones de dólares. Se trata de la segunda acusación formal en su contra, pues la primera fue presentada en 2020 por cargos de narcotráfico, en un expediente que también incluyó a Jesús Santrich e ‘Iván Márquez’, antiguos jefes de las Farc.

En esta nueva acusación, presentada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, también fueron incluidos Cilia Flores; Nicolás Maduro Guerra, hijo del mandatario; Diosdado Cabello, actual ministro del régimen; Ramón Rodríguez Chacín, exministro venezolano, y Héctor Guerrero Flores, conocido como ‘Niño Guerrero’, señalado como líder del Tren de Aragua.
Según explicó el abogado Andrés Jiménez, exdelegado para las Finanzas Criminales de la Fiscalía, dijo que «las pruebas de todos estos hechos seguramente se irán revelando públicamente a medida que se desarrolle el juicio y por ello además de ser trascendente para Venezuela también lo es para Colombia.
Adicionalmente a todos estos cargos, la Fiscalía también hace una pretensión de extinción de dominio para ir tras todos los activos de los acusados derivados de esta actividad o equivalentes donde quiera que se encuentren».
El documento se destaca la presunta asociación y trabajo conjunto del régimen venezolano con organizaciones catalogadas como terroristas por Estados Unidos, entre ellas las Farc, el Eln, el Cartel de Sinaloa, los Zetas y el Tren de Aragua.
El segundo es la descripción de cómo, según la acusación, el Gobierno de Venezuela habría facilitado y protegido el envío de cargamentos de cocaína hacia territorio estadounidense, hechos que tienen especial relevancia para Colombia.
Entre los episodios señalados en el indictment figuran el financiamiento de laboratorios de cocaína en Colombia por parte de Joaquín ‘el Chapo’ Guzmán, droga que luego era transportada a Venezuela bajo protección de las Farc; los viajes y acompañamientos que Rodríguez Chacín habría realizado entre 2018 y 2019 con líderes de esa guerrilla para reunirse con Maduro, y su supuesto rol como enlace para brindar protección a las Farc y al Eln dentro de Venezuela.
La acusación también menciona una reunión realizada en 2020 en Medellín entre Nicolás Maduro Guerra y representantes de las Farc, en la que, según la Fiscalía, se acordó el envío de cocaína a Estados Unidos y el pago de esos cargamentos con armas. Ese acuerdo, según el documento judicial, se habría extendido entre 2020 y 2026.
Además, se describen viajes de Diosdado Cabello a pistas clandestinas controladas por el Eln en la frontera colombo-venezolana, desde donde salían cargamentos hacia Centroamérica.
«Por el solo cargo de narcotráfico Maduro la pena podría ser de hasta 40 años o cadena perpetua», puntualizó Jiménez.