Una iniciativa inédita reunirá este 17, 18 y 19 de abril a más de una docena de municipios de Boyacá y Cundinamarca para mostrarle al país la riqueza cultural, natural y gastronómica de una de sus regiones más diversas.

El centro-oriente colombiano tiene una cita con la historia este fin de semana.
Del viernes 17 al domingo 19 de abril, la región conocida como Valle de Tenza abre sus puertas con la realización de su primer festival turístico, una iniciativa que busca posicionar esta zona de Boyacá y Cundinamarca como un destino clave para el turismo cultural, natural y sostenible del país.
Se trata de un evento sin precedentes en la región: una articulación territorial que, por primera vez en su historia, agrupa bajo un mismo esfuerzo a municipios boyacenses y cundinamarqueses que comparten geografía, raíces y vocación turística, pero que históricamente habían promovido sus atractivos de manera individual.
La iniciativa representa el reconocimiento colectivo de que el Valle de Tenza, como unidad, tiene más para ofrecer que la suma de sus partes.
El nombre del territorio no es casualidad. Tenza significa en lengua muisca «Rey de los vientos», nombre que recibió el lugar antes del primer arribo español en 1537, cuando estaba habitado por grupos indígenas gobernados por el Cacique Cora, tributario del Zaque de Hunza.
Esa herencia prehispánica, mezclada con siglos de tradición campesina, arquitectura colonial y biodiversidad exuberante, es precisamente lo que el festival quiere poner en vitrina ante los ojos del país.

Una región que se une para brillar
El evento reunirá a varios municipios que, de manera articulada, presentarán su riqueza histórica, gastronómica y ambiental. Durante estos tres días, propios y visitantes podrán recorrer un territorio caracterizado por sus montañas, ríos y tradiciones, en una experiencia pensada para disfrutarse en familia.
Entre los destinos que harán parte de esta primera edición se cuentan municipios con identidades muy marcadas. Están la fe de Chinavita; el Cerro de Mamapacha en Garagoa, ideal para senderismo y contemplación; los senderos verdes y el parapente en Pachavita; los vientos de Guateque; el arte y la tradición de Guayatá; la herencia espiritual de La Capilla; y la historia esmeraldera de Chivor.
A ellos se suman nombres igualmente representativos. Sutatenza aporta su legado educativo; Tenza, su arquitectura colonial; y Macanal, sus espejos de agua cristalina. También participan San Luis de Gaceno, Santa María, Almeida y Somondoco, que se sumarán a esta vitrina turística.
La apuesta trasciende incluso los límites departamentales. En Cundinamarca se integran los municipios de Machetá con su tradición campesina, Manta con su reconocida laguna y Tibirita con sus imponentes montañas, cada uno con propuestas que resaltan la biodiversidad, la tradición campesina y la espiritualidad de la región.
Qué hay para hacer
La programación incluirá actividades culturales, muestras gastronómicas, música y espacios de integración comunitaria, en un esfuerzo conjunto por fortalecer la economía local y promover el turismo como motor de desarrollo.
Cada municipio contará con su propia agenda de actividades, adaptada a sus particularidades.
Quienes visiten Garagoa podrán aventurarse por senderos ecológicos en busca de la fauna local. Los amantes de los deportes extremos encontrarán en Pachavita la oportunidad de lanzarse al vacío en parapente sobre paisajes de ensueño.
Los aficionados a la historia colonial recorrerán las calles empedradas de Tenza, y los turistas gastronómicos podrán probar en Somondoco las célebres mantecadas y chicharrones de cuajada que han dado fama a esa localidad.
Primer-festival-turistico-Valle-de-Tenza-_compressedUn primer paso hacia la consolidación
El festival llega en un momento en que el Valle de Tenza ha venido ganando visibilidad turística. En 2025, la región ya había dado un paso significativo al organizar su primer Festival de Avistamiento de Aves, el llamado Bird Fest.
Aunque en el municipio de Santa María ya se habían realizado algunas versiones similares del evento, sus organizadores consideraron oportuno extenderlo a escala regional para que más municipios se vincularan, dado los ecosistemas que comparten en común.
En total, se estima que más de 500 especies de aves habitan el Valle de Tenza, lo que convierte a la región en uno de los territorios con mayor riqueza ornitológica del país.
El festival turístico de este fin de semana es, en ese sentido, la continuación lógica de ese proceso de articulación regional. Los organizadores invitan a recorrer este territorio con calma y vivirlo con el corazón, disfrutando de la diversidad y el encanto de sus paisajes y tradiciones.
Para Boyacá, un departamento cuya economía depende en buena medida del turismo interno, la consolidación del Valle de Tenza como destino articulado representa una oportunidad estratégica.
Si la primera edición del festival logra el impacto que sus promotores esperan, es probable que se convierta en un evento de calendario fijo que, año tras año, lleve visitantes de todo el país a descubrir los secretos de esta región que, como su nombre ancestral lo indica, sabe muy bien cómo manejar los vientos a su favor.