El mundo del entretenimiento se despide de uno de sus rostros más rudos y legendarios.

Carlos Ray Norris, conocido globalmente como Chuck Norris, falleció el jueves 19 de marzo de 2026 a los 86 años en la isla de Kauai, Hawái.
La noticia fue confirmada a través de un emotivo comunicado emitido por su familia. Aunque sus allegados han pedido privacidad y no revelaron la causa exacta del deceso, se confirmó que el actor había sido hospitalizado de urgencia días atrás tras sufrir una emergencia médica repentina, la cual algunas fuentes y medios internacionales han atribuido de manera extraoficial a un posible evento cardíaco. Norris partió «en paz» y rodeado de sus seres queridos.
El deterioro de su salud tomó por sorpresa a sus millones de seguidores. Apenas unas semanas antes, el actor había celebrado su cumpleaños número 86 compartiendo un video en redes sociales en el que se le veía entrenando boxeo activamente frente al mar. «Yo no envejezco, subo de nivel», bromeó en aquella publicación, demostrando la disciplina física que lo acompañó hasta sus últimos días.
De Ryan, Oklahoma, a la cima del cine
Nacido el 10 de marzo de 1940 en el pequeño pueblo de Ryan, Oklahoma, Norris no tuvo una infancia sencilla, marcada por la timidez y las dificultades económicas. Sin embargo, su vida dio un giro decisivo al unirse a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en 1958 y ser enviado a una base en Corea del Sur. Fue allí donde adoptó el apodo de «Chuck» y descubrió su verdadera vocación: las artes marciales. Comenzó entrenando Tang Soo Do y, con los años, obtuvo cinturones negros en múltiples disciplinas como el taekwondo, el judo y el jiu-jitsu brasileño. Su dominio llegó a tal punto que fundó su propio estilo de combate, el Chun Kuk Do.
El salto a la fama mundial ocurrió en 1972, cuando su destreza lo llevó a la pantalla grande para coprotagonizar una de las peleas más recordadas de la historia del cine frente a Bruce Lee en el Coliseo Romano, en la mítica cinta El furor del dragón (The Way of the Dragon).
Un pilar indiscutible de la acción y la televisión
Durante las décadas de 1980 y 1990, Norris se consolidó como la superestrella indiscutible de la productora Cannon Films. Títulos como Desaparecido en combate (Missing in Action, 1984), Fuerza Delta (The Delta Force, 1986), Código de silencio (Code of Silence, 1985) y Lobo solitario McQuade (Lone Wolf McQuade, 1983) dictaron las reglas del género. A diferencia de otros héroes musculosos de la época que apostaban por el humor, Norris impuso un estilo serio, parco y directo, proyectando siempre una imagen de justicia inquebrantable.
En 1993, conquistó la televisión protagonizando la exitosa serie Walker, Texas Ranger. Durante casi una década, el personaje del guardabosques Cordell Walker lo inmortalizó en los hogares de todo el mundo.
El vacío que deja su partida en la industria es profundo. El séptimo arte pierde no solo a un actor que atrajo masas a las salas de cine, sino a un auténtico símbolo de fortaleza. Su figura trascendió la pantalla hasta convertirse en un fenómeno del internet; los famosos «Chuck Norris Facts» —chistes que exageraban su invencibilidad— demostraron que su estatus de ícono de la cultura pop era inigualable.
El hombre detrás de la leyenda. Fuera de los sets de grabación y los dojos, Norris era un hombre profundamente familiar. Contrajo matrimonio por primera vez en 1958 con su novia de la adolescencia, Dianne Holechek, con quien tuvo dos hijos, Mike y Eric, además de una hija, Dina, a quien reconoció años más tarde. Tras su divorcio en 1989, el actor reencontró el amor y se casó en 1998 con la exmodelo Gena O’Kelly. Fruto de este sólido matrimonio nacieron los gemelos Dakota y Danilee en el año 2001.
En su comunicado de despedida, la familia Norris resumió la dualidad del actor: «Para el mundo, era un artista marcial, un actor y un símbolo de fuerza. Para nosotros, fue un esposo devoto, un padre y abuelo amoroso, un hermano increíble y el corazón de nuestra familia».