El campo colombiano vive un hito laboral, desempleo rural cae a su nivel más bajo en siete años

Según el más reciente reporte de la UPRA, con datos del Dane, la población ocupada en las zonas rurales alcanzó los 4,8 millones de personas, una cifra que no se registraba desde el 2001.

El dinamismo de la agricultura y la ganadería impulsó la caída del desempleo rural al 8,3 %, la cifra más baja para un mes de enero en los últimos siete años, según el reporte de la UPRA y el Dane.
El dinamismo de la agricultura y la ganadería impulsó la caída del desempleo rural al 8,3 %, la cifra más baja para un mes de enero en los últimos siete años, según el reporte de la UPRA y el Dane. Foto: Prensa UPRA.

El sector rural colombiano inició el 2026 con noticias que marcan un punto de inflexión en la economía del país.

De acuerdo con el análisis de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA), basado en las cifras del Dane, el desempleo en el campo se situó en un 8,3 % durante el pasado mes de enero, consolidándose como la tasa más baja para ese mes en los últimos siete años.

Este indicador no es el único que celebra el sector. El reporte destaca que el número de personas ocupadas en la ruralidad alcanzó los 4,8 millones, el nivel más alto registrado desde que existen cifras comparables (año 2001). Este incremento de 21.000 nuevos trabajadores respecto a enero de 2025 refleja una resiliencia notable en las actividades agropecuarias.

Un respiro para el mercado laboral

El comportamiento del campo se alineó con la tendencia nacional, donde la tasa de desempleo general bajó al 10,9 %, una reducción de 0,7 puntos porcentuales frente al mismo periodo del año anterior. En total, Colombia cuenta hoy con 23,2 millones de ocupados.

El sector de agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca se mantuvo como uno de los grandes motores de empleo, sosteniendo a 3,2 millones de trabajadores, una cifra idéntica a la del año pasado, pero que en el trimestre móvil (noviembre-enero) mostró un crecimiento dinámico del 4,4 %, sumando 107.000 nuevos puestos de trabajo.

La deuda pendiente: la informalidad

A pesar de los históricos números de ocupación, el informe de la UPRA pone el dedo en la llaga sobre un problema estructural que el país no ha logrado resolver: la informalidad.

Mientras que en las ciudades la informalidad laboral ronda el 48,8 %, en los centros poblados y rural disperso la cifra se dispara al 83,1 %. Más preocupante aún es que el sector agropecuario, de manera específica, presenta una tasa de informalidad del 85 %, la más alta entre todas las actividades económicas del país.

«Estos indicadores ratifican la importancia de seguir fortaleciendo el ordenamiento territorial para garantizar condiciones dignas de trabajo para quienes producen los alimentos», señalaron fuentes de la UPRA.

Los datos clave

  • Tasa de desempleo rural: 8,3 % (la más baja desde 2019).
  • Ocupados en el campo: 4,8 millones (récord desde 2001).
  • Desempleo nacional: 10,9 %.
  • Reto principal: El 85 % de los trabajadores del sector agro sigue en la informalidad.

Para los analistas, si bien el aumento en la ocupación es un síntoma de reactivación, el desafío del Gobierno Nacional y del Ministerio de Agricultura para lo que resta del 2026 será traducir esa mayor cantidad de empleos en puestos de trabajo con seguridad social y garantías legales que permitan cerrar la brecha histórica entre el campo y la ciudad.