Un estudiante de Motavita, Boyacá, sufrió un accidente en el mar al llegar a la final nacional de las Olimpiadas STEM+ Colombia 2025 — ahora permanece en UCI pediátrica.

Un grupo de cinco estudiantes del municipio de Motavita, Boyacá — acompañados por su docente — había viajado desde el miércoles hacia Cartagena para participar en la gran final nacional del certamen Olimpiadas STEM+ Colombia 2025.
Después de presentar su proyecto el jueves, y de haber asistido esa noche a la premiación, el plan era regresar hoy al mediodía. Pero antes de tomar el vuelo decidieron darse una escapada a la playa para que algunos, como era el caso del menor, conocieran por primera vez el mar.
Fue allí — en una de las playas de Bocagrande — cuando una ola inesperada sorprendió al niño. Sus compañeros regresaron al hotel y tomaron su vuelo, pero él debió quedarse en Cartagena: fue rescatado, trasladado de urgencia a un centro asistencial y de inmediato ingresado a una UCI pediátrica.
El menor, Michael David Estupiñán Amaya, es alumno de quinto grado en la sede El Salvial de la Institución Educativa Santa Cruz de Motavita.
De acuerdo con un comunicado del Ministerio de Educación Nacional, tras ser atendido en urgencias y luego de los exámenes médicos pertinentes, su condición fue estabilizada. Actualmente permanece bajo observación médica en una unidad especializada, descartándose riesgo vital.
El Ministerio, además, informó que ya se encuentra en comunicación con la familia, y les brindó acompañamiento institucional para su traslado desde Motavita hacia Bogotá, finalmente hacia Cartagena, con el fin de reunirse con el estudiante.
El equipo de motavita, que representa a su región con el proyecto “Guardianes del Territorio, Jardín polinizador automatizado”, fue seleccionado entre decenas de propuestas de todo el país.
Las Olimpiadas STEM+ 2025 convocaron inicialmente más de 500 equipos. Los 48 finalistas, provenientes de 29 municipios y 22 departamentos, fueron invitados a sustentar sus proyectos en Cartagena, como parte de la apuesta del país por promover la ciencia, la tecnología y la innovación en todas sus regiones, incluidas las rurales.
Para la comunidad de Motavita, la clasificación ya representaba un motivo de orgullo. Pero en medio de la emoción, el inesperado accidente convirtió esos sueños en angustia.
Desde el Ministerio de Educación manifestaron su solidaridad con la familia, calificando lo ocurrido como una situación aislada y asegurando que darán todo el acompañamiento institucional necesario.
Mientras tanto, en Motavita, docentes, compañeros y vecinos han expresado su consternación y esperanza por la pronta recuperación del menor.
Para muchos, este episodio recuerda la fragilidad del mar para quienes no lo conocen, y la importancia de acompañar con cuidado experiencias tan simbólicas como conocer la costa por primera vez.
*Con información de EL TIEMPO