A punta de alimentación que ella misma cultivaba en su finca, en el municipio de Arcabuco Rosalbina Bautista, logró llegar a los casi 108 años.

Aunque irónicamente tenía muy pocas esperanzas de vida, por haber llegado a este mundo en medio de una de las crisis más fuertes que ha vivido este país en el tema de salubridad, Rosalbina Bautista terminó viviendo 108 años, la mayor parte de su vida en Arcabuco.
Nació el martes 31 de diciembre de 1918, justo en los días más fuertes de la devastadora pandemia de la gripe española que causó miles de fallecidos en varias regiones del territorio nacional, incluidos los municipios boyacenses de San José de Pare su tierra natal y Arcabuco, a donde llegó siendo muy niña para quedarse toda la vida.
Colombia atravesaba por uno de sus peores momentos, una crisis socioeconómica muy fuerte en la que le entregó el país el presidente José Vicente Concha a Marco Fidel Suárez, quien tomó la presidencia el 7 de agosto de 1818, apenas cuatro meses antes de que naciera la boyacense que se terminó convirtiendo en una de las más longevas de este departamento.
Según contaba la misma centenaria boyacense, la iban a bautizar Milagros, precisamente por la época en la que había nacido, pero su madre prefirió el de Rosalbina, doña Rosita para muchos de sus vecinos y conocidos.
La señora Rosalbina Bautista de Bautista, llegó desde muy niña a Arcabuco, estuvo casada con el señor José Bautista, quien también se dedicó toda su vida a las labores del campo; tuvieron 14 hijos y como si fueran pocos, adoptaron tres más, completaron 51 nietos, 63 bisnietos y 6 tataranietos, varios de quienes hoy se dieron cita para darle la última despedida y otros que incluso se le adelantaron en el viaje eterno, incluidos cuatro de sus hijos.
“A punta de alimentación que ella misma cultivaba en su finca, en la vereda Rupavita en el municipio de Arcabuco, logró llegar a los casi 108 años y aunque tenía ya problemas de movilidad, escuchaba bien, tenía sus cinco sentidos plenos, eso sí con algunos achaques en sus órganos internos, que le resultaron pasando factura. Murió alegre, feliz y con la satisfacción de la misión cumplida”, dice Rosa, una de sus hijas.
Pues esta tarde en Arcabuco su tierra natal, la despidieron no solo su numerosa familia, sino gran parte del municipio que la quería, la apreciaba y la admiraba como una mujer guerrera y servicial a la que conocieron por su generosidad.
“Es una lástima la pérdida de esta mujer, la persona de más edad que conozcamos, no solo en nuestro municipio, sino una de las más longevas de Boyacá, y que es reconocida por su solidaridad, por su buen corazón”, dijo Carlos David Zárate, el alcalde del municipio de Arcabuco.

Precisamente desde la alcaldía se emitió un Decreto de Duelo Municipal en nota de estilo a sus familiares, en el que se hizo el reconocimiento a una mujer guerrera, que fue un ejemplo y que fue la mujer más longeva de este municipio ubicado a una hora de Tunja.
Su velación se adelantó en el salón San Francisco-Sala 1-Piso 2 de la Funeraria San Francisco en Tunja y la mañana de este miércoles su féretro fue trasladado a la sala de velación de Arcabuco con recibimiento en caravana desde la vereda Quirbaquirá, esta mañana hasta el centro de esta localidad.
Sus hijos, yernos, nueras, nietos, bisnietos y tataranietos, al igual que demás familiares están agradeciendo las manifestaciones de condolencia y acompañamiento a las exequias que tuvieron lugar esta tarde en la iglesia y el cementerio local de Arcabuco.
El cortejo fúnebre se hizo muy concurrido, no solo por parte de su familia, sino de vecinos, amigos y conocidos que llegaron hasta esta localidad, para dar el último adiós a la señora Rosalbina Bautista de Bautista, quien no alcanzó a cumplir sus 108 años este 31 de diciembre, pero que sin embargo se convierte en la persona más longeva nacida en el municipio de Arcabuco.
