Daviplata, la plataforma digital de Davivienda, anunció su evolución hacia un modelo de neobanco, una transformación que la posiciona como uno de los actores más fuertes del ecosistema financiero digital en Colombia.

El cambio viene acompañado del lanzamiento de dos productos que prometen marcar diferencia: una tarjeta de crédito y una tarjeta débito totalmente digitales y sin cuota de manejo.
La nueva tarjeta de crédito estará disponible inicialmente para cerca de 1,6 millones de usuarios. Permitirá realizar compras y pagar a un mes sin intereses, con cupos que comienzan desde los 500.000 pesos. Su aprobación dependerá del comportamiento financiero de cada cliente, lo que representa una oportunidad de acceso para miles de personas que no cuentan con historial bancario tradicional.
La tarjeta débito, por su parte, será completamente digital y sin costos de administración. Funcionará tanto para compras en línea como para pagos en establecimientos físicos mediante tecnología NFC. Ambas se podrán solicitar y administrar directamente desde la aplicación móvil de Daviplata, a través de la opción “Tarjeta Virtual”, con un proceso de autenticación que incluye el número de cédula y clave personal.
El salto a neobanco también trae consigo nuevas funcionalidades para fomentar el ahorro. Entre ellas destaca un “bolsillo” dentro de la misma aplicación que permite separar dinero sin necesidad de abrir otra cuenta. Este fondo ofrece una rentabilidad efectiva anual del 8,25 por ciento, con abonos mensuales y sin exigencia de montos mínimos ni plazos fijos.
Daviplata busca así consolidarse como una alternativa completa para manejar dinero, ahorrar y acceder a crédito. Los usuarios podrán utilizar el saldo de su cuenta en plataformas como Amazon, Netflix, Spotify o Mercado Libre, y realizar transferencias, pagos por código QR o recaudos desde más de 41.000 corresponsales bancarios en todo el país.
Con más de 17 millones de usuarios activos, Daviplata se propone liderar la inclusión financiera en Colombia, eliminando barreras como las cuotas de manejo o los trámites engorrosos. Sin embargo, el reto no es menor: el éxito de su nueva etapa dependerá de la confianza de los usuarios, la seguridad en las transacciones digitales y la claridad en las condiciones de crédito.
Con este paso, la plataforma deja de ser solo una billetera electrónica para convertirse en un banco digital con servicios integrales, abriendo una nueva etapa en la forma en que los colombianos se relacionan con el dinero y acceden al sistema financiero.