El líder del Partido Republicano se impuso con una amplia ventaja en la segunda vuelta y sucederá a Gabriel Boric en La Moneda.

Chile confirmó este domingo un nuevo viraje en su mapa político. José Antonio Kast, el abanderado de la derecha y líder del Partido Republicano, se convirtió en el presidente electo del país tras derrotar de manera contundente a la candidata oficialista, Jeannette Jara.
Con el 98,5 por ciento de las mesas escrutadas, Kast obtuvo el 58,2 por ciento de los votos, superando por más de 16 puntos a su contendor de izquierda, quien alcanzó el 41,7 por ciento. El triunfo del republicano ratifica la tendencia de alternancia en el poder que ha marcado a la nación austral en las últimas dos décadas, donde ninguna coalición ha logrado asegurar un segundo mandato consecutivo.
El resultado consolida, además, el giro hacia la derecha que experimenta la región, alineando a Chile con fenómenos políticos recientes en países como Argentina y Ecuador. Kast, quien asumirá el cargo el próximo 11 de marzo de 2026, basó su campaña en un discurso de «mano dura» frente a la crisis de seguridad y la migración irregular, dos de las principales preocupaciones de la ciudadanía.
Seguridad y control migratorio, los ejes del triunfo
La estrategia de Kast logró capitalizar el descontento social mediante propuestas como el denominado ‘Plan Implacable’. Esta iniciativa contempla medidas drásticas como la construcción de cárceles de máxima seguridad, el aislamiento de líderes criminales y mayores facultades para las fuerzas policiales.
En materia migratoria, el presidente electo prometió un endurecimiento de los controles fronterizos en el desierto de Atacama, incluyendo la construcción de zanjas y barreras físicas, así como la expulsión expedita de migrantes en situación irregular.
Una jornada sin incidentes
La jornada electoral transcurrió con normalidad y registró una alta participación, impulsada por el voto obligatorio. Aunque los primeros reportes desde el extranjero —en países como Australia y Nueva Zelanda— favorecían a Jara, el conteo nacional inclinó rápidamente la balanza hacia la oposición.
El actual mandatario, Gabriel Boric, quien votó temprano en su natal Punta Arenas, llamó a respetar los resultados y fortalecer la democracia. Por su parte, Jeannette Jara reconoció la derrota poco después de que la tendencia se hiciera irreversible.
Con este desenlace, Chile se prepara para una transición que promete cambios profundos en el modelo de gestión estatal y un ajuste fiscal que, según lo anunciado por el equipo de Kast, buscará recortar cerca de 6.000 millones de dólares del gasto público en sus primeros meses de gobierno.