El Festival Internacional de la Cultura Campesina llegó a 30 municipios con más de 420 actividades. Las ventas en Cosecharte superaron los $1.515 millones.

Una vez más el Festival Internacional de la Cultura volvió a sonar y resonar, no solo en Boyacá, sino en diferentes partes del país e incluso en el extranjero, donde se registró el evento por intermedio de sus artistas que llegaron hasta Tunja o los municipios a donde se descentralizó.
Según cifras de la organización, el evento que se tomó los escenarios, las calles y las conversaciones en Colombia durante 12 días, convocó a 247.000 asistentes con su agenda cultural y en Cosecharte, abrió espacios para el talento boyacense y demostró que las tradiciones del campo también convocan multitudes.
“Uno de los datos que mejor refleja este encuentro es que cerca del 45 % de los asistentes llegó por primera vez al FICC. Una señal de que cada vez más personas se acercan a la cultura campesina a descubrir sus expresiones y sus raíces”, aseguró el gobernador Carlos Amaya.
Y añadió que la programación artística y cultural llegó a 30 municipios y 91 escenarios con 420 actividades y que entre los eventos con mayor aforo estuvieron música que reunió a 34.557 personas; la Noche de los Museos, a 22.912; el teatro, a 16.244, y la danza, a 12.796 asistentes.
El Festival Internacional de la Cultura también fue una oportunidad para que el talento de la región brillara: a través de su convocatoria de estímulos, 281 iniciativas locales de 39 municipios resultaron beneficiadas, mientras cerca de 2.000 artistas locales hicieron parte de esta gran celebración cultural.
Cosecharte, un evento de Gobierno Amaya con vida propia
Lo que comenzó como una idea de la gestora social Daniela Assis hace tres años, como una apuesta para reunir en un mismo lugar los saberes, sabores y talentos de Boyacá, se ha convertido en una de las principales vitrinas comerciales para los emprendedores del departamento de los 123 municipios.

“Entre el 7 y el 12 de octubre, la feria contigua al Estadio La Independencia de Tunja registró ventas por 1.515 millones de pesos, una cifra que prácticamente duplica los 853 millones de 2025 y supera ampliamente los $419 millones de 2024. En tres años, las ventas se multiplicaron por más de tres”, aseguró la gestora social de Boyacá.
Según Daniela Assis, la asistencia también creció. Cosecharte recibió 130.529 visitantes en 2026 , un aumento del 64,2 % frente a los 79.000 registrados en 2025. El domingo, con 35.500 asistentes, se vivió una de las jornadas de mayor afluencia a un evento, en la historia de Boyacá.
Detrás de estas cifras hay historias de trabajo, tradición y emprendimiento. Por ejemplo, Nidia Caro, cocinera y portadora de tradición, contó que vendió más de 4.000 arepas boyacenses; Che Capo, con sus choripanes artesanales, superó las 3.000 unidades vendidas. El chef Giorgio Pario reportó la venta de 600 libras de queso y agradeció el espacio para comercializar sus productos.
Uno de los elementos que diferencia a CosechArte es el acceso gratuito para los expositores seleccionados mediante convocatoria pública. No se cobra por el stand, la logística ni la participación, con el propósito de que los emprendedores puedan concentrarse en mostrar y comercializar sus productos.
El impacto, según sus organizadores, va más allá de los días de feria. Hay emprendimientos que llegaron con pocas unidades y agotaron sus productos durante la primera jornada, mientras cocineras tradicionales tuvieron la oportunidad de llevar recetas ancestrales a un escenario en el que compartieron con chefs e influenciadores nacionales.

El campo y los negocios locales también fueron protagonistas
Cosecharte abrió oportunidades comerciales para distintos sectores. Frente a 2025, las ventas de artesanías crecieron 401,8 %; las de esmeraldas, 227,1 %; maridaje, 88,1 %; la Licorera de Boyacá, 83,1 %; gastronomía, 19,6 %; emprendimientos, 16,1 %, y agroindustria, 9,5 %. En este último sector, campesinos y agroindustriales vendieron $187 millones.
El movimiento también se sintió fuera de la feria. Durante los seis días de la feria que se adelantó en el lote junto al estadio La Independencia, se estima que circularon 3.000 millones de pesos en la economía de Tunja incluyendo al transporte público, comercio aledaño, restaurantes y tiendas. Además, según dijeron en la entrega de cuentas, la feria generó 1.100 empleos temporales.
“Durante la semana del FICC se movilizaron 746.121 vehículos por las vías de Boyacá, un 14 % más que en el mismo periodo de 2025. Satena reportó ocupación del 100 % en sus vuelos desde y hacia el aeropuerto Juan José Rondón de Paipa”, aseguró el gobernador de Boyacá.
La secretaria de Cultura, Mireya Becerra Quiroz enfatizó en que precisamente la ausencia de los llamados conciertos estelares hizo al público concentrarse en los eventos culturales de la agenda permitiendo un mayor acceso a los diferentes escenarios y la posibilidad para los artistas locales y regionales de tener una mejor vitrina durante los 12 días de programación.

“La versión 53 del evento cultural más importante del oriente colombiano regresó a sus orígenes, devolviendo la majestuosidad e importancia a los eventos culturales, cautivando a familias enteras y a nuevos públicos”, agregó la funcionaria del gobierno Amaya.