¿Por qué hoy martes 13 es considerado un día de mala suerte? Origen histórico de la superstición y el verdadero significado

La verdad detrás de la idea popular de que los martes 13 se debe tener mucho cuidado por superstición.

Ilustración Mates 13 IA
Una fecha que es acompañada culturalmente por el popular refrán «martes, no te cases ni te embarques». Foto: Ilustración IA.

Evitar tomar decisiones trascendentales, no programar viajes importantes y alejarse de los compromisos firmes son costumbres que muchas personas aplican cuando el calendario marca un martes 13.

Esta fecha, acompañada culturalmente por el popular refrán «martes, no te cases ni te embarques», cuenta con una extensa trayectoria en el imaginario colectivo, donde se le relaciona de manera directa con los malos presagios.

Sin embargo, el trasfondo de esta creencia combina acontecimientos históricos, tradiciones religiosas y lecturas simbólicas que van más allá del temor popular.

La reputación negativa de este día se fundamenta en la unión de dos elementos independientes. Por un lado, la tradición cristiana vincula al número 13 con la Última Cena, lugar donde Judas Iscariote ocupó el decimotercer lugar entre los comensales antes de concretar la traición a Jesús.

Esta referencia fortaleció con el tiempo la costumbre de evitar reuniones compuestas por trece integrantes. Por otro lado, la asignación del día martes proviene de la cultura grecorromana y su relación con Marte, dios de la guerra asociado con el conflicto, la confrontación y la violencia.

Más que historia y supersticiones del Martes 13

De esta combinación surgen fobias identificadas conceptualmente como la triscaidecafobia, referida al miedo al número 13, y la trezidavomartiofobia, enfocada de manera específica en el martes 13. A pesar de esta carga cultural, disciplinas como la numerología plantean una interpretación diferente sobre este número.

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En diálogo con el diario Clarín de Argentina, la numeróloga Julieta Rutenberg explica que la cifra no contiene una connotación destructiva por sí misma: «Cuando aparece un martes 13, lo primero que hacemos desde la numerología es mirar el número 13. Este número en sí no es negativo, sino transformador. Tiene una energía de cierre, muerte simbólica y renacimiento».

De acuerdo con la especialista, la percepción de rechazo hacia esta cifra obedece al impacto de sus transiciones: «El 13 pide soltar para que algo diferente pueda surgir. Es una energía intensa, que a veces da miedo porque hay que atravesar un proceso de cambio, pero no es mala en absoluto».

El 13 no es un número malo del todo

Diversas culturas antiguas le otorgaron una connotación diferente a esta cifra. Los egipcios, por ejemplo, vinculaban el 13 con la inmortalidad, partiendo del principio de que en el universo nada muere y todo se transforma dentro del flujo continuo de la vida. Asimismo, desde la tradición pitagórica, la cifra se reduce a la suma de sus dígitos (1 + 3 = 4), una frecuencia asociada con la estabilidad, el orden, la estructura y el trabajo interno.

«Estos cambios impulsan la renovación y producen un renacimiento permanente. Esta vibración nos invita a dar un paso superior a nuestro estado de conciencia, ya que es un número evolutivo», dice la numeróloga.

Frente al panorama de temor que suele acompañar a esta jornada, la numerología sugiere aprovechar la energía del día mediante diversos enfoques prácticos:

Fomentar la resiliencia reconociendo que los escenarios complejos funcionan como herramientas de aprendizaje y crecimiento personal.

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Impulsar la planificación, la organización y el trabajo constante para establecer fundamentos firmes en proyectos personales.

Orientar la fuerza del día hacia la acción, utilizando el impulso atribuido a Marte para encarar retos y avanzar en metas concretas.

«El número 13 puede representar etapas de cambio profundo y a veces desafiante. Al igual que el proceso de construir una estructura sólida, a menudo debemos atravesar momentos de inestabilidad o deconstrucción (asociados a la ‘mala suerte’) para poder edificar algo nuevo y más fuerte. El 13 podría simbolizar la necesidad de adaptabilidad, resiliencia y la capacidad de encontrar orden en el caos», concluye.