Argentina, tras remontar a Inglaterra, se enfrentará a España en la gran final de la Copa Mundo 2026

La Albiceleste logró en el tramo final vencer al combinado inglés y jugará la final contra la Roja. Argentina Vs. España el domingo.

Argentina clasificó a la final de la Copa Mundo de Fútbol.
Argentina la volvió a hacer: remontó el marcador y al clasificarse a la final contra España, dejó a Inglaterra como rival de Francia por el tercer lugar. Foto: AFA

A España, la que mejor juega, le espera Argentina, la que mejor compite. Las dos, muy lejos de una Inglaterra que seguirá en el diván después de 60 años de espera para regresar a la final de un Mundial.

La acumulación de defensas de Thomas Tuchel en el desenlace simbolizó la falta de ideas de una selección con mejores futbolistas que juego. Argentina le remató 15 veces frente a los solo cinco disparos que produjeron los británicos.

Ni Lionel Scaloni ni Tuchel se quedaron quietos con sus onces iniciales. El argentino, tras el mal cuerpo que le dejó la función con Suiza, intervino de lleno en el corazón del equipo con un solo cambio: metió a Giuliano Simeone, que apenas había disputado 71 minutos con Jordania, en lugar de Rodrigo de Paul, uno de sus fijos.

En un conjunto que emitía señales de abatimiento físico, la incursión del rojiblanco buscó un calambrazo. Mientras, el entrenador de Inglaterra pudo contar con Declan Rice en el medio (duda hasta el final), y prescindió de los dos extremos diestros (Saka o Madueke) en beneficio de Morgan Rogers.

¿Quién dijo que esto solo era un partido? La afición inglesa no escuchó su himno por los cánticos de los argentinos, y al revés ocurrió casi parecido bajo el techo de Atlanta. Cada jugada era un recado al contrario, una pequeña tarascada o un futbolista en el suelo. En cada metro había tres trincheras y cada centímetro hubo que conquistarlo a fuego en la primera parte. Si Messi, quién si no, se iba de tres rivales en el centro del campo, el cuarto se lo llevaba por delante.

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Los porteros alcanzaron el intermedio como dos forasteros. Dibu Martínez había despejado una pelota de puños y Jordan Pickford vio pasar cerca un derechazo de Enzo Fernández. Jude Bellingham quería conducir, pero el empeño acababa en agua. También si atacaba el espacio. Argentina, que empezó más metida atrás, pudo unir alguna cadena de pases que le sirvió más para defenderse que para atacar. Era un encuentro con camisa de fuerza.

El partido se estrenó nada más regresar del intermedio, cuando Julián Álvarez forzó a Pickford a intervenir. El argentino le ganó el duelo a Spence y soltó un tiro sin mucho ángulo, pero que obligó al meta inglés a meter una mano firme abajo. Ahí el choque ya tomó otra densidad, sobre todo, porque al instante golpeó Inglaterra.

La tarde americana estaba para un pie fino y ese fue Kane. El delantero organizador, el mejor mediocentro inglés, bajó a su propio campo y le mandó un balón largo a Morgan Rogers, que picó al espacio. Cortó forzada la retaguardia argentina, pero el movimiento desarticuló la defensa. Al fin, se abrió un hueco en la selva para que Rice recuperara el despeje, abriera a Rogers y este enlazara con Gordon, que se adelantó a Nahuel Molina: 1-0.

Simeone replicó y, cuando iba a enfocar a Pickford, apareció como un rayo Spence, pero el choque lo tomó por la pechera Messi, que se puso al frente en otro apuro. Se ubicó en la derecha e inició sus maniobras. Y en una de esas, en un centro suyo desde la derecha, Nico González, que acababa de salir por Leandro Paredes, impactó un cabezazo tremendo y Pickford metió otra mano abajo de mucho peso.

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Sin respuesta inglesa

Al partido se le habían roto las costuras y el campo se inclinó de manera definitiva hacia el fuerte inglés, que vio subir la marea a su alrededor. La campeona lo sometió a una ráfaga de centros y oportunidades que no se detuvieron hasta que consumó la remontada. A Alexis Mac Allister solo lo frenó el poste en un cabezazo rotundo, lo volvió a intentar al instante y Nico González tuvo otra por arriba algo escorada.

Inglaterra, sin respuesta con la pelota para encontrar una escapatoria, solo pudo llamar a la resistencia frente a las dentelladas argentinas. Había cazado el gol en la primera ocasión y se abocó a defender un tesoro que llevaban 60 años sin oler. El agobio era máximo para los británicos y Tuchel volvió a tirar de Dan Burn, un central pívot de dos metros que se incrustó en la zaga para defender la ráfaga aérea de Argentina.

Cinco defensas, Pickford al fondo de la sala y a resistir. Pero la orilla todavía quedaba a varias millas y Enzo Fernández soltó un derechazo desde 22 metros con comba que se le fue alejando al portero inglés. Argentina cazó el empate, pero no soltó a la presa. Mac Allister mandó otra al palo hasta que la diana de Lautaro elevó a una Argentina desatada y de mucho tonelaje que reta a España en la final del domingo.

*Con información de EL PAÍS de España