En el Norte de Boyacá temen que vuelvan los tiempos de los 90: un hostigamiento al Batallón de Alta Montaña y la muerte de la esposa de un policía en Chiscas, la noche de este miércoles.

Los hechos son muy confusos, pero lo cierto es que anoche el Batallón de Alta Montaña, ubicado en jurisdicción del municipio de El Espino, fue atacado con armas de fuego y a casi dos horas de allí, pero en el municipio de Chiscas, la esposa de uno de los policías resultó muerta.
En la vereda San Joaquín, del municipio de El Espino, a una hora y media del caso urbano de esa localidad, pasadas las 7:00 de la noche, los militares que acababan de cenar fueron sorprendidos por las descargas de un dron, sin embargo, no se presentaron heridos en el hostigamiento que se extendió hasta pasadas las 8.00 de la noche.
Eso por lo menos es lo que afirmó el coronel Gustavo Adolfo Monroy Hernández, quien comanda el Batallón de Alta Montaña general Santos Gutiérrez, al referirse al hostigamiento en el que se escucharon fuertes explosiones y disparos de fusil.
Y en el municipio de Chiscas, también en el norte del departamento, en confusos hechos la esposa de uno de los policías que presta su servicio en esta localidad, ubicada a siete horas de Tunja, resultó gravemente herida.
“Aún no sabemos qué fue lo que ocurrió, lo cierto es que la mujer, que resultó herida, fue llevada al centro de salud, pero minutos después falleció a causa de las heridas”, dijo el alcalde de Chiscas, Reinaldo Torres, quien aseguró que no se presentó toma guerrillera al comando de la Policía.
Los hechos que se registraron 11 días después del demencial ataque, con tatucos cargados con explosivos al Cantón Militar Gustavo Rojas Pinilla.