Desde este miércoles y durante 15 días Puente Pinzón, sobre el río Chicamocha, estará cerrado por labores de mantenimiento a la importante estructura.

Esta vez solo serán dos semanas, y muchos no lo saben o no lo recuerdan, pero en agosto de 2002 este puente fue volado por las Farc y tardó dos años en ser reconstruido, generando un inolvidable problema a viajeros y transportadores de las provincias de Norte y Gutiérrez, que solo hasta el 9 de marzo de 2004 pudieron, por fin, transitar sobre el reconstruido viaducto.
Pues esa estructura que tiene cerca de 22 años de servicio, acaba de entrar en mantenimiento por parte de la Gobernación de Boyacá a través de su secretaría de Infraestructura, con el propósito de garantizar la seguridad, la movilidad y el bienestar de todos los actores viales durante el desarrollo de los trabajos, que responden a la necesidad de intervenir el puente, que tuvo su último mantenimiento en 2019.
“Atendiendo la solicitud de las comunidades, así como la necesidad de intervenir y adelantar trabajos en el Puente Pinzón, una estructura que tiene aproximadamente 60 metros de longitud, se adelantarán actividades que permitan mantener y salvaguardar esta estructura que se construyó hace más de 20 años”, dijo el ingeniero Leonardo Álvarez, secretario de Infraestructura de Boyacá.
Los trabajos son obligados tras las afectaciones que tenía por el uso, pero que se acentuaron por la ola invernal de 2025.

“Ya se adelantó el trabajo que se podía sin tener que afectar o cerrar el paso. Hicimos, por ejemplo, una recuperación, un refuerzo del asfalto sobre la placa del puente y un sandblasting, que es una limpieza profunda a la estructura metálica, así como la aplicación de una pintura que protege esa estructura para que, ante los agentes a los que está expuesta a la intemperie, pueda evitar la corrosión acelerada y prematura”, señaló el integrante del gabinete de Carlos Amaya.
De igual manera se realizaron unas cunetas y unos filtros para canalizar el agua que llega de la vía hacia la estructura del puente, al igual que una serie de actividades enfocadas a corregir y mejorar los accesos, en este caso de las llamadas aletas.
El secretario de Infraestructura de Boyacá contó que existe algo denominado como un empuje que ha generado desplazamiento y que, con este tipo de acciones, se busca evitar que continúe.
“Hemos hecho alguna reparación en las fisuras. Se hizo también una instalación de tubería para alcantarillas. Ahora nos queda realmente una actividad sencilla que se va a enfocar principalmente en el costado de ingreso desde Boavita hacia el puente y que es la construcción de una placa en concreto reforzado que vamos a hacer acelerada y que será anclada a la placa existente para mejorar esa condición de acceso y de salida del puente”, afirmó el funcionario.
Desde la Secretaría de Infraestructura del departamento se desarrollaron actividades de socialización con los alcaldes, la comunidad y los líderes. Así mismo, el martes 31 de marzo se realizó una socialización virtual y también se han hecho algunas aproximaciones con la comunidad de forma presencial.
La intervención de este puente tiene un costo aproximado de 400 millones de pesos y las obras ya registran un avance del 80 por ciento y se estima un cierre a partir del 8 de abril durante 15 días inicialmente si el clima lo permite. La obra se desarrolla por cuenta del contrato de calamidad pública para la atención de diferentes puentes en el departamento de Boyacá, liderado por el gobernador Carlos Amaya.
Desde el Gobierno departamental se está invitando a toda la ciudadanía a programar con anticipación sus desplazamientos y a estar atentos a la señalización, rutas alternas e indicaciones de las autoridades de tránsito y frentes de obra durante la intervención del puente, teniendo en cuenta las siguientes rutas alternas:

* Ruta 1: Soatá – Tipacoque – Palmera Puente Lata – Las Brisas – Chapetón – San Mateo – La Uvita – Boavita.
* Ruta 2: Soatá – Tipacoque – Palmera Puente Lata – Las Brisas – San Francisco – Sacachova – La Ovejera – Boavita.
* Ruta 3: Soatá hasta Capitanejo, Chapetón, San Mateo, La Uvita, Boavita.
Hace 24 años, la obra, que requirió una inversión de 1.268 millones de pesos por parte del Gobierno nacional y en ese entonces se anunció al momento de su inauguración como beneficio directamente a los 25.000 pobladores de los municipios de Soatá y Boavita, que el 3 de marzo de 2002 fueron sorprendidos por la acción de las FARC, que explotaron una carga explosiva que incomunicó a las dos localidades.
El puente tiene un componente metálico de 2,40 metros de alto y una calzada en concreto de 5,20 metros de ancho con dos andenes de 0,95 metros. Su capacidad máxima es de 50 toneladas.