El hecho se presentó en la vereda La Atraviesa en el sector Quebrada Seca, en Tópaga.

En la minería, los trabajadores arriesgan su vida desde el momento en que pasan de la puerta del socavón, pero si la mina es ilegal, si como en este caso había sido sellada, su labor se convierte en suicida, se arriesgan por partida doble y eso fue lo que al parecer ocurrió en este caso.
Serafín Garzón Tapias y Jairo Rincón Pérez, murieron al caer la tarde de este jueves dentro un socavón conocido como ‘El Hoyo’, en el sector Quebrada Seca, de la vereda La Atraviesa de Tópaga, cerca de la carretera principal que comunica con y desde el municipio de Mongua.
“Los trabajadores se encontraban trabajando al interior de esta mina a pesar de que había sido clausurada previamente por la Agencia Nacional de Minería por incumplir con los requisitos exigidos para su operación”, señaló Juvenal Torres, alcalde de Tópaga.
El burgomaestre aseguró que en el momento del derrumbe de unas puertas dentro del socavón, que cayeron encima de los dos hombres, no había más personas dentro de la mina, evitando así una tragedia de mayores proporciones.
“La agencia Nacional de Minería lamenta informar que se ha registrado un incidente en una mina sin título minero ubicada en Tópaga, Boyacá, con saldo de dos personas fallecidas, incluyendo al propietario de la mina”, informaron desde la autoridad minera.
Y añadieron que han enviado un equipo de inspección y vigilancia para investigar rápidamente las causas del incidente y determinar responsabilidades.
Los dos fallecidos eran oriundos del vecino municipio de Mongua y dejan esposa e hijos. Serafín Garzón, propietario de la mina, era casado, padre y abuelo; mientras que Jairo Rincón, el trabajador que lo apoyaba, deja una viuda: Carmen Rojas y cinco hijos huérfanos.
Además, su señora madre, Numa Pérez y sus hermanos Carlos, Jaime, Martha y Gladys, están agradeciendo las manifestaciones de condolencia e incitando a las exequias que tendrán lugar la tarde de este sábado.
Al sitio de la emergencia acudieron compañeros de las minas del sector, desde luego socorredores de la Agencia Nacional de Minería y personal de la Fiscalía y bomberos del municipio de Busbanzá, así como la Policía de Tópaga.