El nuevo modelo de formación de alto nivel elimina el endeudamiento y prioriza a las universidades públicas. Las convocatorias cierran en abril.

En un evento que marca un hito para la educación superior y la investigación en el departamento de Boyacá, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias) socializó en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC) el programa ‘Becas para el Cambio’.
Esta iniciativa contempla una inversión sin precedentes que supera los $630.000 millones de pesos, destinados a financiar maestrías y doctorados bajo un esquema de gratuidad total y apoyo integral.
A diferencia de los modelos anteriores, donde el Estado otorgaba créditos condonables que a menudo se convertían en deudas difíciles de saldar para los profesionales, el nuevo programa —respaldado por el CONPES 4182— se presenta como una beca total. «Cambia el modelo de financiamiento.
Antiguamente, el Gobierno Nacional financiaba créditos; era un modelo de endeudamiento. No se daba un apoyo al sostenimiento ni a la investigación», explicó la viceministra de Conocimiento, Innovación y Productividad, Luisa Fernanda Robayo.
Un salvavidas para la investigación territorial
El ambicioso plan de financiamiento está proyectado en dos etapas: una inversión inicial de $279.588 millones con ejecución a 2026, y recursos adicionales por $368.017 millones extendidos hasta 2030. El objetivo principal es beneficiar a 830 profesionales colombianos, con un enfoque especial en estratos 1, 2 y 3, así como en poblaciones étnicas (Negra, Afrodescendiente, Raizal y Palenquera – NAR).
La beca no solo cubre el 100% de la matrícula en programas nacionales e internacionales, sino que incluye un estipendio de sostenimiento mensual que supera el salario mínimo vital. Para los doctorados, el apoyo económico se extiende por cuatro años, mientras que para las maestrías el periodo es de dos años. Además, se asignan recursos específicos para el desarrollo de las investigaciones, con la condición de que los proyectos tengan un impacto tangible en los territorios.
El papel protagónico de la UPTC
La elección de la UPTC como sede para este lanzamiento no fue fortuita. Según la viceministra Robayo, las universidades públicas tienen una priorización estratégica en este nuevo modelo. «Son las que van a tener mayor participación en las becas y las que queremos fortalecer dentro del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación», afirmó.

Ante este anuncio, el rector de la UPTC, Enrique Vera López, reaccionó con agilidad administrativa. Mediante la Resolución 21 del 25 de marzo de 2026, la institución diseñó un calendario especial para facilitar el acceso de los aspirantes. La universidad ha habilitado inscripciones para 27 programas de posgrado, que incluyen desde Doctorados en Ingeniería y Ciencias Biológicas hasta Maestrías en Energías Renovables y Gestión Educativa.
Los interesados en postularse a través de la UPTC deben tener en cuenta que la venta de pines de inscripción estará abierta hasta el 11 de abril, con el fin de publicar los resultados de admitidos el 14 del mismo mes.
Misiones estratégicas e Inteligencia Artificial
La convocatoria N° 975, que cierra el próximo 20 de abril, exige que las investigaciones de los becarios se alineen con cinco misiones país:
- Bioeconomía y Territorio: Aprovechamiento sostenible de la biodiversidad.
- Derecho Humano a la Alimentación: Soberanía alimentaria y eficiencia hídrica.
- Transición Energética: Adopción de tecnologías limpias.
- Soberanía Sanitaria: Tecnologías y servicios para la salud.
- Ciencia para la Paz: Soluciones sociales contra la violencia.
Paralelamente, se presentó la Convocatoria N° 976, denominada ‘ColombIA Inteligente 2026’. Este fondo específico asignará $24.000 millones para proyectos relacionados con Inteligencia Artificial y Tecnologías Cuánticas.
Los proyectos seleccionados podrán recibir hasta $2.000 millones para el fortalecimiento del talento humano y la adopción tecnológica en las regiones. Esta convocatoria tiene un cierre más próximo, fijado para el 13 de abril.
Con este despliegue de recursos, el Gobierno busca que sean los propios habitantes de los territorios quienes, a través del conocimiento de alto nivel, transformen las necesidades de sus comunidades sin el lastre financiero de los antiguos créditos educativos.