Medellín, blindada y a tope, todo listo para el desembarco de Bad Bunny en el Atanasio

La capital antioqueña proyecta una derrama económica superior a los 36 millones de dólares durante las tres fechas consecutivas del ‘Conejo Malo’. Hotelería alcanza el 98 % de ocupación.

A pocas horas de que se enciendan las luces del estadio Atanasio Girardot, Medellín vive una efervescencia que trasciende lo musical. La llegada de la gira mundial ‘Debí Tirar Más Fotos World Tour’ de Bad Bunny, que tendrá tres fechas consecutivas en la ciudad (23, 24 y 25 de enero), se ha convertido en el primer gran hito económico y logístico de Colombia en este 2026.

Las cifras que rodean al evento confirman por qué la capital de Antioquia se ha consolidado como la plaza obligada para los espectáculos de talla global en la región. Según estimaciones de la Alcaldía y gremios hoteleros, se espera que la «trilogía» de conciertos deje una derrama económica cercana a los 36 millones de dólares, impulsada no solo por la venta de boletería, sino por el gasto en servicios de transporte, gastronomía y comercio informal.

Logística de alto nivel. Desde la mañana de este jueves, las inmediaciones de la Unidad Deportiva Atanasio Girardot presentan un dispositivo de seguridad robusto. La Policía Metropolitana del Valle de Aburrá ha desplegado más de 1.200 uniformados que, sumados al personal de logística privada, garantizarán el control en los anillos de seguridad.

El Puesto de Mando Unificado (PMU) se instaló desde las 2:00 p. m. de hoy para monitorear el ingreso de los equipos técnicos y las pruebas de sonido. Se ha confirmado que las puertas del estadio se abrirán a las 4:00 p. m. cada día, buscando evitar las aglomeraciones que se vivieron en giras pasadas.

«Hemos aprendido de experiencias anteriores. El flujo de ingreso será mediante biometría y códigos QR dinámicos para erradicar la reventa y el fraude, una problemática que afectó a otros eventos en la región andina el año pasado», señaló un vocero de la empresa promotora.

Impacto hotelero y turístico

El fenómeno Bad Bunny ha provocado un sold out técnico en la capacidad hotelera de la ciudad. Cotelco Antioquia reporta una ocupación del 98 % en hoteles de categorías alta y media en zonas como El Poblado, Laureles y el Centro.

El flujo de visitantes no es solo nacional. Se estima que cerca del 15 % de los asistentes provienen de países vecinos como Ecuador, Panamá y Costa Rica, atraídos por la exclusividad de las fechas en Medellín, que se impuso sobre otras capitales de la región para acoger el inicio del tramo latinoamericano de la gira.

El repertorio y la expectativa. En redes sociales, la especulación sobre el setlist y los posibles invitados crece minuto a minuto. Aunque el hermetismo es total, fuentes cercanas a la producción sugieren que el artista puertorriqueño podría tener en tarima a figuras locales del género urbano, un guiño habitual del artista a la «casa» del reguetón en Colombia.

Con la boletería agotada desde hace meses —incluyendo palcos que superaron los 20 millones de pesos—, Medellín se prepara para tres noches que prometen revalidar su título como epicentro del entretenimiento en Suramérica.