El reconocido escritor tolimense, radicado en Boyacá desde hace más de seis décadas, murió en Bogotá a los 82 años tras complicaciones de salud.

En la madrugada de este domingo falleció en Bogotá el periodista, escritor e historiador Raúl Ospina Ospina. A sus 82 años, el maestro de las letras no logró superar las complicaciones derivadas de una cirugía a la que había sido sometido hace un mes. Aunque nació en Ortega (Tolima) el 17 de junio de 1943, Ospina era considerado un «hijo adoptivo» y una figura ilustre de Chiquinquirá, ciudad donde se radicó en 1963.
Durante 46 años, Ospina alternó el oficio periodístico con su vocación literaria. No fue sino hasta junio de 2016 que decidió retirarse definitivamente de los medios para dedicarse de lleno a la escritura, dejando un legado imborrable en la cultura boyacense.
Una vida consagrada a las letras
Su pluma fue galardonada en múltiples ocasiones. En 1982 ganó el Concurso Departamental de Cuento en Boyacá y, en 1986, obtuvo el primer lugar en el Concurso Nacional de la misma modalidad, denominado ‘Prensa Nueva’.
Su producción intelectual supera las 15 obras publicadas, abarcando diversos géneros. Entre sus poemarios destacan Soledades, Sueños de junio, Biografía del asombro, La huella del abuelo y Septuagenario. En la narrativa de largo aliento publicó cuatro novelas: Para morir nací, Las mujeres de Lot, Laberinto mortal y El transparente; además de cuatro libros de cuentos: La raya 15 y otros cuentos, Hablemos de sexo, El altruista y El fusil y la pluma.
Según allegados, el escritor deja más de una decena de libros inéditos, pues recientemente había enfocado su trabajo en la producción de nuevas novelas.
Gestor cultural y legado
Ospina no solo escribió, sino que también promovió la cultura. Se desempeñaba como presidente de la Fundación Cultural “Jetón Ferro”, entidad responsable de organizar el Encuentro Internacional de Escritores en Chiquinquirá desde 1982. Asimismo, fue fundador del Consejo Editorial de Autores Boyacenses (CEAB), organismo con el que impulsó los procesos literarios en la región durante más de 30 años.
Su labor fue reconocida con la Orden del Roble, máxima condecoración del departamento de Boyacá, otorgada en Tunja por el exgobernador Rozo Millán. En 2011, fue declarado Periodista del Año y recibió la condecoración ‘Enrique Medina Flórez’. También se le recuerda por su aporte a la radio boyacense a través de su programa Bocunza.
Reacciones y exequias
La Secretaría de Educación de Boyacá fue una de las primeras entidades en pronunciarse tras conocerse la noticia:
»La Secretaría de Educación de Boyacá lamenta el fallecimiento del connotado hombre de letras del municipio de Chiquinquirá, Raúl Ospina Ospina. Acompañamos en este difícil momento a su señora esposa, Teresa Gil Zapata, coordinadora de la I.E. Sagrado Corazón de Chiquinquirá, y extendemos nuestro mensaje de condolencia a sus familiares y colegas. Sus publicaciones han enriquecido el acervo literario de nuestro país».
El maestro Ospina llevaba una semana en cuidados intensivos antes de su deceso a las 6:30 a. m. de hoy. Su partida deja un vacío en la intelectualidad del occidente de Boyacá.