Los cultivos, la familia, la figura de la mujer, las creencias religiosas, el amor y la conexión con la tierra, los temas que inspiran los cantos campesinos de Herencia.

Un recorrido por la riqueza de la música campesina en los departamentos de Boyacá, Cundinamarca y Santander, destacando las voces, historias y tradiciones de músicos que mantienen vivo este legado cultural, eso es ‘Herencia: los cantos de la tierra’.
El largometraje, que se estrena hoy en el cinema Cines3, en Unicentro Tunja, a las 6:00 de la tarde (entrada con invitación) y el 30 de abril en la Cinemateca Distrital en Bogotá, resalta a artistas provenientes de estas regiones, quienes comparten su vínculo con la música a través de linajes familiares, tradiciones heredadas o una profunda afinidad personal.
A partir de este domingo se dará acceso libre al público en la función en el cinema que será a las 6:30 de la tarde con la tarifa con tarjeta a 14.000 y 18.000 sin tarjeta, el lunes y martes la función a la misma hora tendrá tarifas de 7.000 y 9.000 pesos respectivamente.
El rodaje, que estuvo a cargo del productor Iván Acosta Rojas, se extendió a largo de tres años y tiene una duración de 82 minutos. A través de testimonios, se evidencia cómo esta expresión musical forma parte esencial de la vida campesina.
“La obra muestra que los cantos campesinos están inspirados en los quehaceres cotidianos del campo: los cultivos, la familia, la figura de la mujer, las creencias religiosas, el amor y la conexión con la tierra. Además, estas manifestaciones incluyen contenidos sociales que promueven la paz, la convivencia y el reconocimiento del valor del campesinado”, explicaron a Tuiteros Boyacá, desde la producción.
Y añadieron que, en este contexto, la música y la copla ocupan un lugar fundamental. Mientras la música acompaña las labores diarias del campo, la copla surge de manera espontánea en medio de estas actividades, con un carácter jocoso y, en ocasiones, de doble sentido, manteniendo siempre su esencia familiar y tradicional.

Asimismo, la producción pone en evidencia las problemáticas sociales que han afectado históricamente al campesinado, como la estigmatización, la invisibilización y la discriminación. En particular, señalaron, se aborda el uso de términos despectivos hacia los habitantes de estas regiones, lo que refleja la necesidad de reivindicar su identidad y aporte cultural.
“A su vez, el documental también evidencia la vigencia de estas expresiones culturales en la actualidad. Niños, jóvenes y adultos mayores continúan creando e interpretando música campesina, honrando a sus ancestros y adaptando estos sonidos a nuevas influencias como el tropipop y el rock en español, sin perder su identidad ni su valor como forma de resistencia cultural”, enfatizaron.
Por último, destacaron que el crecimiento de estas músicas, evidenciado en la creación de escuelas dedicadas a su enseñanza y preservación, garantiza así la continuidad de esta tradición en las nuevas generaciones.