El congresista de la Alianza Social Independiente (ASI) no se encontraba en el vehículo al momento de la emboscada.

Las autoridades investigan la presunta responsabilidad del Eln en un retén ilegal sobre la vía Fortul-Tame.
La violencia en el oriente del país volvió a golpear de cerca a la institucionalidad este jueves. Un comando armado emboscó un vehículo de la avanzada de seguridad del senador Jairo Alberto Castellanos, en la conflictiva vía que comunica a los municipios de Fortul y Tame, en el departamento de Arauca. El saldo es trágico: dos miembros de su esquema de seguridad perdieron la vida en el lugar de los hechos.
Según los primeros reportes conocidos por EL TIEMPO, el ataque se produjo en horas de la tarde, cuando las camionetas del congresista transitaban por el sector conocido como El Botalón. Fuentes de la Policía Nacional confirmaron que el senador Castellanos no viajaba en la caravana, pues se encontraba cumpliendo agenda regional en Yopal, Casanare, mientras su equipo se desplazaba desde Norte de Santander.
La mecánica del ataque
Versiones preliminares indican que el vehículo fue interceptado en lo que parecía ser un retén ilegal. Al percatarse de la presencia de la fuerza pública o de esquemas de protección, hombres armados —que según inteligencia militar pertenecerían al Eln— abrieron fuego de manera indiscriminada contra los ocupantes.
Además del asesinato de los dos escoltas, cuyas identidades están bajo reserva mientras se informa a sus familiares, se reportó el robo de una camioneta oficial y el presunto secuestro momentáneo de otros dos acompañantes, quienes habrían sido liberados minutos después bajo amenazas.
Un territorio en disputa
El senador Castellanos, oriundo de Norte de Santander, ha sido una de las voces más críticas en el Capitolio frente al deterioro del orden público en la frontera. Apenas hace unos meses, el legislador había radicado constancias ante la plenaria del Senado denunciando que «el país ya no está en capacidad de aguantar más», señalando directamente el abandono estatal en corredores viales de Arauca y el Catatumbo.

«Es intolerable que mientras se habla de paz en las mesas, en los territorios sigan mandando los fusiles», expresó un colega de bancada de Castellanos tras conocer la noticia.
Reacciones y seguridad
El Ministerio de Defensa y la Unidad Nacional de Protección (UNP) ya desplazaron equipos especiales a la zona para la recuperación de los cuerpos y el inicio de las investigaciones. Por su parte, el Ejército Nacional ha intensificado los operativos en el piedemonte araucano para dar con el paradero de los responsables de este atentado que enluta al Congreso de la República.
La situación en Arauca sigue siendo crítica. El departamento enfrenta una guerra abierta entre las disidencias de las Farc y el Eln, una disputa que hoy cobra la vida de dos servidores encargados de proteger a quienes representan la voz de las regiones en Bogotá.
*Con información de EL TIEMPO