La empresa Vanti advierte que la intervención de terceros en el espacio público fue la principal causa de emergencias, afectando el suministro y la seguridad en Bogotá, Santander, Boyacá y Cesar.

Una preocupante cifra en materia de seguridad e infraestructura de servicios públicos se reveló este jueves. Durante el año 2025, se registraron un total de 5.105 roturas en las redes de gas natural, una situación que no solo interrumpió el servicio para miles de usuarios, sino que representó un riesgo latente para la integridad de comunidades enteras en varias regiones del país.
Según el reporte entregado por el Grupo Vanti, distribuidora encargada del servicio, estas afectaciones se concentraron principalmente en Bogotá y sus alrededores, el Altiplano Cundiboyacense, Bucaramanga y su área metropolitana, Barrancabermeja y el sur del departamento del Cesar.
Obras civiles: el origen del problema. El análisis de la compañía señala que la gran mayoría de estos incidentes no fueron producto del deterioro natural de la infraestructura, sino consecuencia de intervenciones humanas. Trabajos ejecutados por otras empresas de servicios públicos, alcaldías municipales, firmas constructoras y contratistas de mantenimiento vial figuran como los principales responsables de las roturas.
La problemática radica en la falta de coordinación previa. Lo que inicia como una obra legítima para el mejoramiento del espacio público o el mantenimiento de vías, termina convirtiéndose en una emergencia de gran escala al golpear las tuberías subterráneas de gas. Al no solicitar los planos de las redes o no coordinar las excavaciones, la maquinaria pesada impacta ductos que, en muchos casos, transportan combustible a alta presión.
Riesgos que van más allá del corte de servicio. La gravedad de estas 5.105 roturas trasciende la incomodidad de quedarse sin gas para cocinar o calentar agua. Desde la perspectiva de gestión del riesgo, cada incidente es una fuga no controlada con el potencial de desencadenar explosiones, incendios y, en el peor de los escenarios, dejar personas lesionadas o fallecidas.
Además del peligro inminente para la vida, el impacto económico es considerable. Las reparaciones de emergencia implican costos elevados, tanto para la empresa distribuidora como para la ciudadanía, sumado al lucro cesante de comercios e industrias que deben detener su producción por la falta del energético.
El llamado a la prevención: «Informe antes de excavar». Ante la persistencia de esta problemática en el centro y oriente del país, Vanti ha emitido un llamado urgente a la prevención bajo la premisa de que la coordinación es la única vía para reducir la accidentalidad.
La compañía enfatizó que existen protocolos claros para evitar estos daños. Entre las recomendaciones técnicas, se destaca la identificación visual en terreno: si durante una excavación se encuentra una cinta plástica de advertencia con la leyenda «gas natural», significa que la tubería se encuentra a menos de 20 centímetros de profundidad, lo que exige detener el uso de maquinaria pesada y proceder con herramientas manuales y extrema precaución.
Para facilitar la coordinación, la empresa ha habilitado canales directos para constructores y contratistas. A través de la línea de WhatsApp 318 305 1233, es posible informar sobre el inicio de obras y solicitar acompañamiento técnico antes de romper el suelo.
¿Qué hacer en caso de emergencia?
Si el daño ya ocurrió, la instrucción de seguridad es estricta para evitar una tragedia mayor:
- No intente reparar la fuga.
- Deje la maquinaria o herramienta exactamente en el estado en que se encuentre; moverla podría generar una chispa.
- Evacúe el área inmediatamente.
- Comuníquese a la Línea de Emergencias 164.
La protección de la infraestructura de gas natural es una responsabilidad compartida que requiere que las intervenciones en el espacio público se realicen con planeación y respeto por las redes existentes.